La primera bomba, que explotó en el distrito de Zafaraniá, al sureste del país, mató al policía e hirió a otras nueve personas: seis peregrinos y tres agentes más, dijo un policía. El segundo atentado, en el distrito central de Alwiya, mató al peregrino e hirió a siete personas, todos hombres adolescentes o de poco más de 20 años, informó otro agente.
Los policías hablaron en condición de anonimato porque no están autorizados a hablar con los medios de comunicación.
El festival Shabaniá, con su punto álgido durante este fin de semana, marca el nacimiento de Mohammed al-Mahdi, el duodécimo imán chií, que desapareció en el siglo IX. Los chiíes devotos creen que volverá a la Tierra para restablecer paz y harmonía.
Durante años, los festivales religiosos chiíes han sido objetivo de milicianos de al-Qaida, el grupo armado suní más peligroso de Irak.
El general Qassim al-Moussawi, vocero militar en Bagdad, anunció el jueves medidas para evitar tensiones entre grupos étnicos durante el peregrinaje a Karbala, que consiste en cruzar varias zonas suníes al sur de la capital. El militar dijo que quiere evitar ataques que se han cobrado la vida de los peregrinos en el pasado.
Las medidas prohíben a los miembros de las fuerzas de seguridad chiíes establecidas en la ruta que coloquen símbolos religiosos o políticos en sus vehículos, como imágenes de santos chiíes o de partidos políticos chiíes. También les prohíben unirse a los cantos de los peregrinos.
Al-Moussawi dijo que el personal de seguridad se ha de ceñir tan sólo al himno nacional y colocar la bandera del país en sus vehículos.
El vocero, que anunció las medidas por la televisión estatal, señaló que los peregrinos no pueden ir armados y los que caminan no pueden hacerlo durante la noche. Avisó no hacer caso a los rumores que puedan provocar el pánico y prohibió aceptar comida de extranjeros.
En Karbala, a unos 80 kilómetros (50 millas) al sur de Bagdad, el vocero de la policía, Rahman Meshawi, dijo que refuerzos de agentes de policía y del ejército llegaron a la ciudad para aumentar la seguridad durante el festival, que se espera atraiga a miles de peregrinos provenientes de todo Irak.
Los refuerzos consisten en siete batallones: tres enviados por los ministerios de defensa y del interior y uno creado por las fuerzas de seguridad de provincias vecinas. Meshawi no ofreció números exactos pero los batallones policiales y del ejército suelen estar formados por unos 300 hombres cada uno.
El festival Shabaniyah del año pasado fue sacudido por ataques mortales entre grupos armados leales a dos facciones rivales chiíes.
En otros incidentes el jueves, tres agentes de policía murieron y otros seis resultaron heridos cuando una bomba explotó cerca de su vehículo en Buhriz, un pueblo a unos 60 kilómetros al norte de Bagdad, en la provincia de Diyala, según un centro de operaciones de la zona.
En Mosul, en el norte del país, grupos armados mataron a un agente de policía fuera de servicio y a un soldado en incidentes separados.