El alcalde de San Francisco, Gavin Newsom, vetó los viajes oficiales de los empleados del consistorio californiano hasta Arizona como protesta contra la ley que convierte la inmigración ilegal en un delito en ese estado.
Esta moratoria municipal entró en vigor de forma inmediata, si bien no se aplicará a los viajes de policías que estuvieran investigando algún crimen y tuvieran que desplazarse hasta Arizona.
No ha trascendido cuántas actividades del ayuntamiento se verán afectadas por esta medida.
La polémica ley contra la inmigración ilegal en Arizona fue promulgada el pasado viernes y entrará en vigor dentro de tres meses.
Su aprobación fue objeto de numerosas críticas por parte de grupos derechos civiles, algunos miembros de las fuerzas del orden e incluso desde la Casa Blanca.
El presidente Barack Obama prometió presionar a favor de una reforma migratoria exhaustiva para evitar que se repita "el tipo de mala legislación" que ha habido en Arizona.
La medida convierte la inmigración ilegal en un delito estatal y autoriza a la Policía a exigir documentos de residencia a cualquier persona de la que sospeche que esté indocumentada.
El Departamento de Justicia ha confirmado que estudia esa ley ante la posibilidad de que sea anticonstitucional y ha advertido de que puede prestarse a abusos.