Durante los cuatro años que Benedicto XVI ha estado al frente de la Iglesia católica, las relaciones con musulmanes y judíos han empeorado. El Papa enfureció a los primeros con un discurso en el que vinculó al profeta Mahoma con la violencia y después se ganó la animadversión de la Iglesia judía cuando levantó la ex comunión a un obispo que negó el genocidio judío.
Para tratar de cerrar las heridas, Benedicto XVI decidió hacer una gira por Tierra Santa de ocho días. A partir de este viernes, el Pontífice visitará Jordania, después irá a Jerusalén, Belén y Nazaret para peregrinar a los Santos Lugares y, finalmente, irá a un campo de refugiados palestinos.
“Voy como peregrino de paz, para compartir con vosotros vuestras esperanzas y aspiraciones, así como los sufrimientos y dificultades. Mi deseo es de paz y unidad para todos los que viven en Oriente Medio”, aseguró Benedicto XVI antes de iniciar su viaje, pero según periódicos israelíes, “el recelo entre el Vaticano y el estado israelí aún subsiste.
Días antes de que el Papa llegue a Jerusalén, arreciaron las críticas al papa Pío XII, quien gobernó la Iglesia durante el nazismo y a quien acusan de antisemita, algo siempre negado por el Vaticano. En el museo del Memorial del Holocausto Yad Vashem, de Jerusalén, hay una fotografía suya con un polémico epígrafe en el que se le acusa de haber callado mientras millones de judíos eran conducidos a los campos de exterminio.
Líderes religiosos católicos pidieron al Papa que no viajara hasta que Israel quitara esa foto, que hoy mantiene. Según el programa oficial, Benedicto XVI visitará el Memorial, pero no el museo.
No es el único tema polémico entre los dos Estados. Israel y la Santa Sede no han llegado a un acuerdo sobre exención fiscal y de propiedad para los Santos Lugares, después de 16 años de relaciones diplomáticas.
El Vaticano pretende la devolución de algunas propiedades que reclama, como el Cenáculo, donde según la tradición Jesús celebró la Última Cena. Durante el viaje, Benedicto XVI se reunirá también con dirigentes musulmanes y abogará por intensificar el diálogo interreligioso.