Bolivia retornaba lentamente a la calma el miércoles tras una tregua entre el gobierno y la oposición que puso fin a 22 días de violentas protestas que dejaron 15 muertos, mientras se prepara una negociación que conduzca a este golpeado país a la paz y reconciliación nacional.
Un acuerdo suscrito por separado entre el Gobierno y el Consejo Nacional Democrático abrió el camino a la pacificación del país al término de una tensa jornada, en la que se alternó la esperanza, el pesimismo y la incertidumbre, y despertó el entusiasmo presidencial para dialogar.
“Quiero ver a los prefectos para iniciar el diálogo. No hablemos de 30 días sino tiempo completo a puertas cerradas”, dijo el presidente Evo Morales y anunció el inmediato envío de cartas “para iniciar el diálogo hoy mismo, como ellos quieren”.
El presidente boliviano formuló declaraciones en la Casa de Gobierno y, fiel a su hábito franco, criticó el espectáculo mediático ofrecido por los prefectos, quienes suscribieron el acuerdo preliminar en un acto público ante el cardenal Julio Terrazas, en la ciudad de Santa Cruz.
Morales afirmó que la Iglesia Católica que integra el equipo de facilitadores del diálogo tomó partido del lado de los prefectos, ante lo cual señaló la necesidad de que las iglesias Evangélica y Metodista participen del proceso de acercamiento.
El vicepresidente, Álvaro García Linera, aseguró que el gobierno apoya las autonomías departamentales democráticas y constitucionales y está dispuesto a abrir el texto constitucional para incorporar la autonomía departamental con facultad legislativa. Además, sostiene García, tiene voluntad para viabilizar la base de la autonomía con la reposición del Impuesto Directo de los Hidrocarburos (IDH).
Las mesas de negociación trabajarán en Cochabamba atendiendo tres aspectos fundamentales: el Derecho Internacional Humanitario, la conciliación de los textos constitucional y de estatutos autonómicos y el pacto institucional destinado a llenar cargos vacantes en la Corte Electoral, el Tribunal Constitucional y organismos del Estado.