"Los bolivianos resolveremos los problemas entre nosotros", dijo San Miguel en una entrevista con la televisora del estado TVB.
El jefe castrense respondió así a las recientes declaraciones del presidente venezolano Hugo Chávez, quien afirmó que asistiría militarmente a Bolivia si es que su colega Evo Morales se ve en mayores problemas por una rebelión de opositores en algunos departamentos del país, que ha dejado más de 30 muertos.
"Nosotros no aceptamos la intervención extranjera; lo que hay que hacer es fortalecer la unidad y la cohesión", destacó San Miguel. "El pueblo boliviano no lo cree ni lo quiere" (esa intervención).
Chávez también instó en un acto público en su país al comandante en jefe de las fuerzas armadas de Bolivia, general Luis Trigo, a defender al gobierno de Morales. Además, ironizó al señalar que las tropas bolivianas tienen "una especie de huelga de brazos caídos".
San Miguel dijo que "las fuerzas armadas están manejando todo con prudencia y cautela, protegiendo al pueblo y a las instalaciones petroleras", entre otras cosas.
"También están en la lucha contra el contrabando y en otras tantas misiones en el servicio público que enaltecen a las fuerzas militares", señaló.