En un discurso ante la Cámara de Comercio antes de la apertura de la Bolsa en Nueva York, Bush pidió paciencia a los mercados, para dejar que surta su efecto el programa de rescate de 700.000 millones de dólares, que dijo es “lo suficientemente grande y audaz” para funcionar efectivamente.
“Los mercados de crédito tardaron un tiempo en helarse y va a pasar algún tiempo para que se descongelen”, recordó Bush.
El presidente afirmó igualmente que la compra prevista de acciones de los bancos por parte del Gobierno no significa una nacionalización de esas entidades. “La intervención del Gobierno no es una toma de control, no pretende debilitar el libre mercado, sino fortalecerlo”, afirmó.
Con referencia a las medidas de intervención pública, señaló que “yo me opondría a estas medidas en circunstancias normales, pero éstas no son circunstancias normales”.
Bush dijo que el Departamento del Tesoro no entrará en los consejos directivos de los bancos o los dirigirá. “Si el Gobierno no hubiera actuado, el agujero en nuestro sistema financiero habría crecido aún más”, destacó.
Invitó una vez más al Congreso a aprobar “este año” los tratados de libre comercio alcanzados con Colombia, Panamá y Corea del Sur, para evitar el "aislamiento económico".