El primer ministro británico, David Cameron, aseguró que se hará “todo lo necesario” para restaurar el orden en Londres y otras ciudades del Reino Unido, donde se ha extendido una ola de violencia callejera.
El “premier” dijo que esta noche se desplegarán 16.000 agentes en las calles de Londres para atajar unos disturbios que calificó de “delincuencia pura y simple” , que debe ser “enfrentada y derrotada”.
Cameron interrumpió sus vacaciones veraniegas y reunió a su gabinete de crisis para hacer frente a una ola de violencia en la que los últimos tres días se han producido más de 450 detenciones en Londres por incendios, saqueos y destrozos a la propiedad.