Florida vuelve a acaparar todas las miradas en las elecciones de Estados Unidos. Primero porque Barack Obama está conquistando un territorio republicano por tradición, y segundo, porque por primera vez los demócratas tienen posibilidades de conquistar escaños en la Cámara de Representantes y el Senado, que durante años han estado en manos de los republicanos.
Los estadounidenses no sólo elegirán Presidente el próximo 4 de noviembre. También renovarán la totalidad de los 435 miembros de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Y es aquí en donde una colombiana tiene grandes posibilidades de ganar.
Se trata de Annette Tadeo, una empresaria de 41 años, protagonista de esta disputa electoral en la que los hermanos Lincoln y Mario Díaz Balart, con 16 y 6 años en la Cámara de Representantes respectivamente, junto a Ileana Ros-Lehtinen, con 19, están viendo tambalear sus posibilidades de continuar en el poder.
Tadeo es una de las jugadas estratégicas del liderazgo demócrata, que está empeñado en ampliar el número de sus representantes en el Congreso y tiene el reto de conquistar los votos en un territorio en el que la comunidad es mayoritariamente cubana. Según datos de la Oficina de Censo de Estados Unidos, el 68% de los votantes provenientes de la Florida se identifican como republicanos, frente a un 15% que se califican demócratas.
Pero a pesar de estas cifras, la exitosa campaña de Obama en la región, sumada a la crisis económica que tanto ha golpeado al sur del estado y de la que no son pocos los que culpan al presidente Bush y las políticas de su partido, los demócratas han logrado recaudar votantes y fondos para dar la pelea.
Quién es la candidata
En abril del año pasado a Annette Tadeo le cambió la vida cuando un asesor político la llamó para preguntarle si le interesaba competir contra Ross-Lehtinen. Desde entonces comenzó a gestionar una campaña que la ha llevado a convertirse en el dolor de cabeza de la veterana cubana, una de las voces que más resuenan en el Congreso de Estados Unidos, muy cercana a Colombia y quien no había tenido rival en 20 años.
La tarea no es fácil, pero la demócrata es optimista. “Las encuestas demuestran que puedo ganar y estoy muy feliz, porque realmente necesitamos un nuevo rumbo en Estados Unidos y definitivamente en el sur de la Florida, donde tenemos problemas muy difíciles, especialmente con la economía”, afirmó a El Espectador y agregó: “La gente el 4 de noviembre va a tener que escoger entre mandar de nuevo a Washington a Ileana, quien ha apoyado a Bush en sus políticas erróneas, o a una mujer como yo que comprende la economía”.
Tadeo ha convertido la cercanía política de Ileana Ross-Lehtinen al presidente Bush en una de sus herramientas más poderosas y no deja pasar oportunidad para recordarles a los votantes las múltiples veces en que lo ha apoyado. “Mi contrincante votó cinco veces en contra de expandir el seguro de salud en los niños y dejó a 700 mil pequeños en la Florida sin seguro de salud. Es el colmo que nos estemos gastando más de 400 millones de dólares en Irak y aquí haya niños sin seguros”, aseguró, y recalcó que de llegar al Congreso, se concentrará en garantizar el seguro de salud principalmente a los menores.
Pero Ross-Lehtinen no es una rival fácil. Desde hace 18 años nadie ha podido desbancarla de su curul en la Cámara. Es la miembro de su partido de más alto rango en la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara y se ha convertido en experta política exterior. Ha sido una de las que más han presionado para que Venezuela sea incluida en la lista de los países que apoyan el terrorismo y sus políticas contra los hermanos Fidel y Raúl Castro son radicales y le han merecido respeto y respaldo.
La pelea entre ambas se ha librado en todos los escenarios. Tadeo es bien vista por las minorías homosexuales y cuenta con el respaldo de influyentes miembros de la poderosa comunidad judía, ya que se convirtió a esta religión por amor. Pero Ross-Lehtinen, quien nació en La Habana y llegó a los ocho años a Miami, no se queda atrás. Ha ido aumentando su simpatía entre los judíos gracias a su compromiso con un proyecto de ley que beneficia a los sobrevivientes del Holocausto.
Tadeo llegó a Estados Unidos a los 17 años, huyendo de la violencia que azotaba a su familia en Colombia. Su padre, un estadounidense veterano de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Corea, quien falleció hace dos años, tenía una academia de helicópteros en Barrancabermeja y allí conoció a Elizabeth, la madre de Annette. Tras los estragos del huracán Andrew en 1992, fundó en la Florida una pequeña compañía de traducciones y clases privadas de inglés: LanguageSpeak, en donde se formó como empresaria. De ganar, Tadeo se convertirá en la primera suramericana en llegar al Congreso de EE.UU.