El ministro de asuntos medioambientales John Baird anunció la misión de búsqueda liderada por Canadá de los barcos del explorador John Franklin. El HMS Erebus y el HMS Terror fueron vistos por última vez en la década de 1840.
Franklin y 128 hombres desaparecieron misteriosamente en una expedición que empezó en 1845 para trazar la carta de navegación de la legendaria ruta del Pasaje Noroeste entre los océanos Atlántico y Pacífico. La desaparición de Franklin desencadenó una de las misiones de búsqueda más largas de la historia, desde 1848 hasta 1859, y que acabó con el descubrimiento del pasaje.
La ruta empieza en el Atlántico y cruza al Pacífico a través del archipiélago Ártico. Los exploradores europeos buscaron el pasaje para acceder a rápidamente a Asia pero se encontraron con el peligroso hielo y duros temporales.
Robert Grenier, un arqueólogo submarino, dirigirá la búsqueda de las naves a bordo del rompehielos Wilfrid Laurier, de la guardia costera del Canadá.
“Es muy emocionante. Es como una aventura de Indiana Jones. Se trata de buscar una tumba perdida bajo el agua”, dijo Baird. Los expertos creen que las naves se estancaron en el hielo en 1848 cerca de la isla King William y que la tripulación las abandonó en un inútil intento de salvar la vida.
Grenier y su equipo usarán un sistema sonar de búsqueda y enviarán a equipos de hombres a islas cercanas en busca de pruebas.
La búsqueda de un pasaje hacia Asia frustró a exploradores durante siglos, empezando por John Cabot, que viajó a la zona en 1497. Al cabo del tiempo quedó claro que el pasaje existía pero que estaba demasiado lejos al norte para poder sacarle provecho comercial. Cabot murió en 1498 intentando encontrarlo y la búsqueda continuó con otros famosos exploradores como Henry Hudson y Francis Drake.
El noruego Roald Amundsen fue el primero en completar el cruce en un viaje que duró desde el 1903 hasta el 1906.