Karadzi, que fue capturado el lunes, es conocido como “el carnicero de Sarajevo”. Se le acusa de ser responsable del sangriento sitio a Sarajevo y las ejecuciones de hasta 8.000 musulmanes en Srebrenica durante la guerra en Bosnia, a comienzos de los noventa. El prófugo fue capturado por autoridades serbias que iban tras la pista de otro de los más buscados por cargos de genocidio, el general Ratko Mladic.
La decisión del fiscal encolerizó a los nacionalistas serbios, quienes anunciaron que buscarán vías democráticas para deponer al gobierno pro-occidental de Boris Tadic. Los nacionalistas consideran que la extradición es una “traición”.