Aunque la de Libia es una guerra rara, sigue siendo un enfrentamiento con armas, bombas y muertos reales. Y aunque se toman precauciones del caso, el peligro está ahí siempre. Uno de los principales riesgos de estar en el campo de Muamar Gadafi es el secuestro. Simplemente, puedes estar en el momento equivocado en el camino equivocado en el retén equivocado…. Vi lo que les pasó a varios compañeros que cayeron en las manos del ejército del régimen. Ellos vivieron tres días de pesadilla, pero afortunadamente fueron liberados. Siendo francés me pregunto: ¿Cuál sería el resultado si me detienen?
El peligro también son los rebeldes y su falta de conocimientos militares. Ellos no saben manejar sus armas y se disparan a ellos mismos sin quererlo: un fotógrafo estadounidense recibió un disparo en la pierna de esta manera. No se puede confiar si dicen que una zona está segura. Durante los bombardeos se acuestan al lado de la carretera o se ocultan detrás de sus coches. Si la bomba cae en la carretera, todo se acaba para ellos.
No sólo eso. Suelen disparar al aire sin saber el destino de las balas. Al hospital llegan montones de heridos con lesiones en el hombro o muertos con un agujero en el cráneo, la mayoría por balas disparadas por sus propios compañeros.
El otro peligro inminente es una emboscada. Ayer unos colegas que trabajan para la televisión europea y estaban acompañando a los combatientes rebeldes fueron emboscados en el camino de Sirte. El ejército abrió fuego contra el convoy del armamento pesado desde ambos lados de la carretera. Todos tuvieron que abandonar los carros con el material adentro y escapar a bordo de una camioneta. Uno de ellos explotó, creo que fue un mortero, pero afortunadamente nadie fue lesionado.
En la lista de riesgos ocupan un lugar importante los bombardeos, antes eran los Mig rusos de Gadafi que lanzaban bombas de 500 kilos alrededor de las posiciones rebeldes y ahora es el fuego de los tanques, los morteros o los misiles Grad. Se siente una extraña sensación cuando oyes el silbido de los proyectiles cada vez más cerca y hay que lanzarse a la arena. Hace unos días, en Ajdabiya, uno de ellos cayó a cinco metros de nosotros, pero no explotó.
Durante la primera retirada en Ras Lanuf, obuses caían a lado y lado de la carretera. Mientras corríamos hacia el auto para escapar, se podía oír las balas silbar sobre nuestras cabezas o hacer chorros de arena junto a nuestras piernas…
Con los extranjeros los rebeldes son muy amables, nos permiten acompañarlos en sus camionetas y seguirlos a todas partes. Nos dan agua, pan, jugo y queso, incluso nos ayudan a encontrar un lugar para pasar la noche. Durante la primera retirada, sin embargo, reaccionaron mal y nos prohibieron hacer más fotos. Fuimos el chivo expiatorio de la derrota, pues tenían la idea de que las imágenes y los videos que emitíamos los aprovechaba Gadafi para conocer sus posiciones y bombardearlos….
Gadafi recupera terreno perdido
En los últimos cuatro días, los bombardeos de la intervención militar extranjera en Libia, hoy comandada por la OTAN, no han tenido la misma intensidad de los primeros. Las fuerzas terrestres de Muamar Gadafi han aprovechado el escenario para avanzar hacia el este y recuperar ciudades que permanecían bajo el control rebelde. Durante la última batalla, los rebeldes se vieron obligados a replegarse en Brega, después de haber perdido Bin Yauad y Ras Lanuf, que fueron los últimos logros de la oposición antes de fracasar en el intento de tomar Sirte. Los opositores, cuyo armamento es escaso, no han podido controlar la arremetida de los tanques de guerra que amenazan incluso con aproximarse a Ajdabiya, el enclave que antecede a Bengasi, la fortaleza de los insurrectos. La OTAN anunció que investigará las denuncias elevadas por la Iglesia Católica libia, que reporta la muerte de al menos 40 civiles durante los bombardeos que tuvieron lugar en Trípoli, la capital y centro de operaciones de Gadafi.