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China atribuye a periodistas extranjeros la voluntad de crear caos

El gobierno chino asegura que los periodistas, mientras cubrían las protestas, contribuyeron con el desorden público.

03 de marzo de 2011 - 01:24 a. m.
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El Gobierno chino responsabilizó a los periodistas extranjeros, algunos agredidos físicamente por la policía, de intentar crear noticias y caos al acudir el pasado domingo a la céntrica calle pequinesa de Wangfujing para cubrir «protestas de jazmín» convocadas por internet.

La portavoz de turno del ministerio de Asuntos Exteriores, Jiang Yu, negó que existan cambios en la ley y aseguró que la regulación 537 es aún la guía para la prensa extranjera en China, pero «las autoridades locales implementaron algunas normas que no rompen esas regulaciones».

Prohibir ir a Wangfujing a informar sin permiso oficial no es un retroceso en la libertad de prensa, pero «muchos periodistas infringieron la ley y afectaron al orden social al congregarse ilegalmente no para informar, sino para crear información».

«Si acatan las leyes y desarrollan verdadero trabajo periodístico no tendrán problemas… Pero si alguien no fue a Wangfujing para informar e intentó ser un héroe, usar la ley como escudo y crear noticias, va contra la ética profesional y cambia la naturaleza del acto. Ninguna ley les va a proteger», destacó.

«¿Por qué 100 periodistas se concentran en un lugar específico?, ¿Quién instigó esa asamblea?. Tal vez alguien tenía su propósitos propios al respecto. ¿Qué hacían allí cuando no pasaba nada?, dijo Jiang.

«Hay gente que tiene su opinión e intenta ensombrecer la imagen de China en el mundo…., pero a quienes quieran crear problemas debo decirles que tienen planes equivocados. Este Gobierno no tiene nada que temer pues la paz es aspiración común de los chinos y la estabilidad de China interesa al mundo entero», añadió.

«La mayoría de periodistas quebrantaron la ley de forma no intencionada. Cualquier reunión en Wangfujing necesita permiso. Y los periodistas no deberían ser utilizados», agregó.

Jiang afirmó que los corresponsales se reunieron en Wangfujing para filmar sin permiso, ocuparon la calle durante mucho tiempo, causaron problemas de tráfico y originaron insatisfacción en los comercios, y cuando la policía les pidió salir «los que se resistieron fueron empujados».

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«Muchos periodistas fueron a buscar noticias, pero afectar al orden público es incumplir la ley. Algunos fueron a crear noticias, a convertirse en héroes», insistió reiteradamente Jiang ante el aluvión de preguntas sobre el cambio en las condiciones de trabajo de los periodistas en China, que en todo momento negó.

La portavoz dejó claro que la ley no debe tomarse como garantía de protección, «pues la gente estaba allí intentando crear caos en China y en ese caso ninguna ley puede protegerles».

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Según Jiang, mantener la ley y el orden en Pekín (y en otras ciudades chinas) es también por seguridad de los periodistas «y como en las últimas dos semanas no hubo las noticias (esperadas) propongo que los profesionales informen a la policía si son instigados a concentrarse ilegalmente».

Jiang reiteró repetidamente que quienes acudieron a Wangfujing para intentar cubrir eventuales protestas que pedían llamar la atención contra la corrupción -no pedir un cambio político- no siguieron los procedimientos adecuados.

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Ante la sorpresa de los corresponsales, la portavoz dijo que son las oficinas de prensa de los distritos y calles quienes deben recibir las peticiones escritas para cubrir un evento y aludió a la dificultad de facilitar la lista de más de 1.000 calles de Pekín sometidas a la regulación.

Sobre qué tipo de regulación rige ciertas coberturas, Jiang señaló que «eso depende de las leyes locales de la zona y del juicio de la policía local».

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Desde el domingo y hasta hoy, decenas de periodistas extranjeros que acudieron a Wangfujing (el «pozo de Wang») fueron convocados por la policía de seguridad que les advirtió de las eventuales consecuencias negativas sobre su acreditación y visado en China si no cumplen las que dicen no son nuevas regulaciones.
 

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