La cifra de muertos luego de cuatro días de enfrentamientos entre grupos musulmanes y cristianos en la ciudad nigeriana de Jos y comunidades cercanas se elevó a 460 personas, dijeron fuentes el miércoles.
Seis unidades militares y cientos de policías estaban apostados en la capital del estado de Plateau en el centro de Nigeria para hacer cumplir un toque de queda de 24 horas. Si bien la violencia ha disminuido, las calles se veían desiertas y muchos negocios permanecían cerrados en Jos, que ha sido el escenario de mortales enfrentamientos sectarios en los últimos años.
La relativa calma permitió a miembros de la mezquita a retirar más cuerpos de barrios en las afueras de Jos. "Hallamos más de 200 cadáveres en la mezquita de Kuru Gada Biu y 22 más en Mai Adiko", dijo Muhammad Tanko Shittu, un alto miembro de una mezquita que organizaba funerales masivos, quien anteriormente había estimado la cifra de muertos de origen musulmán en 177 personas.
La organización Human Rights Watch, con base en Estados Unidos, dijo que los muertos entre los cristianos eran 65. Las cifras oficiales de la policía eran significativamente menores con 35 personas fallecidas, 40 heridas y 168 arrestadas desde el domingo.
"Han llegado más soldados y la situación ahora está bajo control. Pero aún quedan muchos matones disfrazados de policías y militares que están causando problemas", afirmó Gregory Yenlong, portavoz del Gobierno del estado de Plateau.
El vicepresidente Goodluck Jonathan, en su primer uso del poder ejecutivo, ordenó el martes el envío de tropas a Jos para restaurar la calma y evitar que se repitan los enfrentamientos de noviembre del 2008, cuando cientos de residentes resultaron muertos en el peor enfrentamiento sectario del país en años.
En tanto, el presidente Umaru Yar’Adua, quien se encuentra en un hospital de Arabia Saudita desde hace casi dos meses, fue puesto en conocimiento sobre la situación, dijo el ministro de información Ikra Bilbis.
La violencia de esta semana comenzó tras una disputa entre vecinos musulmanes y cristianos por la reconstrucción de las viviendas destruidas en los enfrentamientos del 2008. Un reportero de Reuters vio tres cuerpos calcinados en las calles de Jos y varios edificios, iglesias y automóviles quemados.
Vehículos blindados y soldados patrullaban la ciudad y los residentes salían con sus brazos en alto para mostrar que estaban desarmados. Nigeria tiene una cifra similar de cristianos y musulmanes, a pesar de que creencias animistas tradicionales se encuentran presentes en la fe de muchas personas.
Al menos 40 personas murieron en enfrentamientos el mes pasado entre las fuerzas de seguridad de Nigeria y miembros de una secta islámica en la norteña ciudad de Bauchi.