El número de iraquíes muertos en actos violentos subió un 39% en octubre respecto a septiembre, según estadísticas oficiales publicadas este martes.
En total, 258 iraquíes (161 civiles, 55 policías y 42 soldados) murieron en ataques, así como 85 insurgentes, según cifras de los ministerios de Interior, Salud y Defensa.
Esto supone una subida de 39% con relación a septiembre, mes en el que perdieron la vida 185 personas.
Por otro lado, resultaron heridas 438 personas (195 civiles, 142 policías y 101 soldados).
El ataque más sangriento fue perpetrado el 27 de octubre en el barrio bagdadí de Ur, con un doble atentado con bomba que causó al menos 32 muertos y 71 heridos.
Estas malas cifras llegan cuando faltan dos meses para la retirada de las fuerzas estadounidenses tras una presencia de ocho años en el país.