Así mismo, los disparos se pueden oír en distintos barrios de la capital libanesa, a pesar del comunicado emitido ayer, sábado, por el Ejército en el que se prohibía de manera explícita este tipo de celebraciones.
Sleiman renunció a su anterior cargo como jefe del Ejército para ocupar la jefatura del Estado, puesto en el que permanecerá los seis próximos años, según estipula la Constitución.