Hugo Chávez ganó por amplio margen dos elecciones y un referendo. Regresó triunfante después del golpe de Estado del 11 de abril de 2002, logró sobrevivir a cuatro huelgas generales y durante los casi diez años que lleva en el poder ha mantenido un respaldo popular por encima del 50%. Sin embargo, si este domingo su propuesta de reformar la Constitución no gana, la revolución bolivariana, base fundamental de su proyecto para llevar a Venezuela al Socialismo del Siglo XXI, quedaría en el "congelador".
Por eso Chávez ha echado mano de todos los recursos posibles para evitar la hecatombe. En los tres discursos que a diario pronuncia -y que son retransmitidos por todas las cadenas públicas-, ha pedido a sus seguidores lealtad; les ha recordado todo lo que él ha hecho por los pobres, les ha dicho que lo quieren matar y hasta ha recurrido a la vieja estrategia de mostrar a Colombia como el enemigo número uno de la revolución.
¿Oportunismo político? El secretario general del democristiano Copei, Partido Popular, Luis Ignacio Planas, así lo cree. Dijo que Chávez desarrolla la práctica irresponsable de poner a pelear a Venezuela con Colombia para promover la reforma constitucional. "Chávez está desesperado tratando de generar un enemigo imaginario para lograr el respaldo automático a la reforma", aseguró.
El presidente colombiano, Álvaro Uribe Vélez, también está convencido de que detrás del verbo candente de los últimos días de su homólogo venezolano se esconde el interés de ganar dividendos electorales. "Me preocupa mucho que usted, afanado por pretensiones electorales, ahora trate de apelar al viejo truco de odio contra Colombia para buscar su favorecimiento electoral", le expresó.
"Chávez no piensa invadir ni declararle la guerra a Colombia", explicó Teodoro Petkoff, editor del periódico Tal Cual, de Caracas. "Todo está pensado en función de la situación de Venezuela. Puedo apostar que después del referendo, las cosas se normalizarán", añadió Petkoff.
El viejo truco
Históricamente Colombia ha sido visto como el enemigo natural de Venezuela. Presidentes como Rafael Caldera o Carlos Andrés Pérez usaron el "anticolombianismo" en sus campañas presidenciales y en algunos momentos difíciles de sus gobiernos. Hugo Chávez también ha acudido en otras ocasiones a esta maniobra y no pocos políticos y militares del vecino país han mostrado su lado más anticolombiano. Nombres como el del ex vicepresidente José Vicente Rangel y el general Alberto Müller Rojas empezaron a hacerse conocidos y populares, no por "socialistas y revolucionarios", sino por "anticolombianos" y "nacionalistas".
Directores de firmas encuestadoras venezolanas afirmaron que no es coincidencia que la popularidad del presidente de Venezuela se dispare en cuanto se inventa un conflicto con Colombia. "Eso funciona muy bien entre los venezolanos, que todavía no olvidan cómo la migración de colombianos durante la primera bonanza petrolera les afectó sus bolsillos. Desde entonces, el colombiano es visto como el invasor y los políticos lo aprovechan hábilmente", aseguró Marlon Martínez, analista venezolano.
Uno de los casos más evidentes de anticolombianismo lo enfrentó Andrés Pastrana durante su gobierno, cuando comenzaron a surgir graves brotes xenófobos hacia los nacionales en Venezuela. El motivo fue la publicación de un libro en el que se mostraba a los colombianos como los causantes de los problemas sociales, económicos y políticos del vecino país. Apartes del libro acusaban a las mujeres de haber utilizado sus vientres como multiplicadores de "pestes" que irían a usurpar los derechos naturales de ese país. Pastrana envió una carta de protesta diplomática pidiendo el retiro del libro y el caso quedó ahí.
Factor electoral
Sin embargo, esta maniobra no es exclusiva de Venezuela. Durante las últimas elecciones presidenciales en Ecuador (2006) las encuestas de intención de voto favorecían al candidato que arremetiera con más fuerza contra Colombia. Como durante la primera vuelta Álvaro Noboa se llevó la mayoría de los votos, para la segunda, el entonces candidato Rafael Correa cambió su "imparcialidad" hacia el tema colombiano y atacó con todo su verbo al gobierno de Uribe Vélez.
Mariela López, analista política en Quito, explicó que el tema anticolombiano terminó definiendo la Presidencia ecuatoriana. "En un momento Noboa manifestó que iba a combatir a las Farc con su ‘tocayo Álvaro Uribe’. Correa respondió que eso significaba involucrarse en ‘una guerra ajena y que Ecuador era víctima de los colombianos’. Las críticas contra Colombia encontraron gran respaldo entre los ecuatorianos, que también se declararon por esos días abiertamente anticolombianos", recordó López.
Meses después, en enero de 2007, Correa volvió a usar a Colombia para fines electorales. Durante la campaña para reformar la Constitución de ese país, estalló un conflicto diplomático por cuenta de la fumigación con glifosato, los desplazados y el Plan Colombia. Varios funcionarios del gobierno ecuatoriano manifestaron su inconformidad con el gobierno colombiano y expresaron que había en su país un creciente "anticolombianismo" por la actitud hostil de Colombia. La reforma fue aprobada en septiembre de este año y los asuntos colombianos pasaron de ser un "tema prioritario" a uno más de la agenda del gobierno ecuatoriano.
En Nicaragua la historia se remonta a la década de los 80 cuando los sandinistas llamaron a la unidad nacional en medio de un difícil proceso interno. Fueron ellos los que comenzaron a usar el tema del diferendo limítrofe por las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina para despertar el nacionalismo.
Después vino Arnoldo Alemán (1997-2001), quien para distraer a los nicaragüenses de los graves problemas de corrupción de su gobierno, despertaba el "anticolombianismo" cada vez que la justicia le pisaba los talones. Daniel Ortega hizo lo propio durante las elecciones presidenciales de 2006. Según aseguró en campaña, "mientras los nicaragüenses peleamos, los colombianos se unen para quitarnos nuestros territorios". Le funcionó.
Su aliado en la región, Evo Morales, no ha escapado a esa tendencia. En medio de la polémica interna que vive su país, por cuenta de la reforma constitucional y la grave polarización política en varias ciudades del altiplano, Morales acusó a grupos paramilitares colombianos de querer influir en su país. Recientemente recriminó a Colombia en escenarios internacionales asegurando que por culpa de la aprobación del TLC con Estados Unidos, "Bolivia no podría vender más soya a Colombia". Entre algunas frases, Morales dijo que los colombianos eran unos "desleales e insolidarios con el pueblo boliviano".
Factor EU
Detrás de estos ataques a Colombia está el factor Estados Unidos. Muchos países vecinos están utilizando la "relación especial" que tiene el presidente Uribe con el gobierno de George W. Bush para rodearse de su gente. "Colombia ahora es visto como el aliado más cercano de Estados Unidos en la región. Para un líder como Chávez o Correa, Colombia es casi un país satélite de los Estados Unidos. Para estos líderes retar a Colombia es resistir la influencia de Washington y eso les reporta muchos puntos a nivel doméstico", analizó Adam Isacson, director del Centro de Política Internacional en Washington.
La última declaración del presidente de Venezuela es fiel ejemplo de esto. "Como en Washington se dieron cuenta de que mi mediación con las Farc iba por buen camino, le pidieron a Uribe detener a Chávez justo antes del referendo. ¿Coincidencia?", conjeturó el mandatario venezolano.
Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, le hizo eco asegurando que "fuerzas extremistas de Colombia, avaladas por el imperio norteamericano, no quieren la paz y tratan de derrocar a nuestro hermano Hugo Chávez".
Para Luis Vicente León, presidente de la firma más grande de encuestas en Venezuela, la idea de estos gobiernos es crear un enemigo visible y de relevancia para crear unidad en la población. "En ese esquema les sirve Washington, pero les resulta más rentable Colombia porque es un país vecino, porque tiene innegables problemas que afectan al vecindario y porque les reporta grandes réditos electorales", argumentó. La estrategia ya se aplicó, los resultados se verán este domingo.