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‘Colombia está mirando hacia el futuro’

El exprimer ministro de Francia (2005-2007) considera que Colombia afronta un cambio en su mentalidad política.

Además de primer ministro, Dominique de Villepin ha sido titular de las carteras del Interior y de Exteriores. / AFP
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En términos generales, ¿cómo se ve nuestro país?

De un modo muy interesante, porque la evolución política de Colombia, el proceso de paz, las relaciones con los vecinos, con Venezuela, todo eso ha cambiado completamente la visión y la atmósfera. Tenemos la sensación de que la confianza se va reforzando en Colombia poco a poco y que hay un deseo de desarrollo más equilibrado. Yo vi al presidente Santos y quedé muy interesado pues su visión era la de un desarrollo social, un desarrollo ambiental y, verdaderamente, un desarrollo compartido, lo que no es el caso de muchos de los países suramericanos. Me parece que esa visión política a largo plazo está creando una situación de seguridad y para los intereses económicos esa seguridad es un elemento muy importante. Hay oportunidades muy grandes, y lo veo con los grandes empresarios franceses que vienen a Colombia muy interesados por lo que está pasando.

¿Qué piensa del proceso de paz en Colombia?

Lo que me fascina del proceso de paz es su importancia. Recuerdo la situación de Colombia hace unos años, con inseguridad, con esta división tan grande, la situación de las Farc, del Eln, y me parece que todo eso está cambiando la mentalidad de la gente. Ya está mirando hacia el futuro, ya está entendiendo que sí se pueden cambiar las cosas. Claro, toma tiempo, es un proceso muy largo, pero me parece que va a ser muy difícil volver atrás. La comunidad internacional tiene que medir la responsabilidad que tiene, porque lo que está pasando en Colombia es de gran importancia para el mundo.

En Colombia, paradójicamente, la parte fuerte de la derecha encabezada por el expresidente Álvaro Uribe, ahora candidato al Senado, no está de acuerdo con este proceso de paz. ¿Usted qué le podría decir a Uribe?

Conocí al presidente Uribe y vine varias veces a Colombia a verlo cuando yo era ministro de Asuntos Exteriores, y después como primer ministro. Sé que ha hecho mucho por Colombia, pero en este momento me parece que hay que dejar al lado la ideología. Claro que en el pensamiento de Uribe hay una posición muy dura hacia las Farc y hacia el proceso de paz, pero me parece que estamos en un momento diferente desde el punto de vista histórico, y lo que fue la verdad ayer no es la verdad de hoy y no será la verdad de mañana. Hay que tomar el riesgo de la paz, el riesgo de la reconciliación, y muy pocos políticos son capaces de entender eso. Es fácil mantener una posición anciana y dura por razones de principios, pero la gente no vive de ese modo, la gente quiere políticos que verdaderamente vean la realidad de cada día como es y la realidad es que en el país hay una esperanza, una oportunidad para el cambio. Pienso que en este momento el problema no es político, es histórico. El problema es ser capaz de ver el movimiento que está creciendo en el país. Eso va a crear un nuevo futuro para la juventud de Colombia y ese proceso es más importante que el combate político de cada día.

En este momento Colombia se destaca un poco en la región porque Ecuador tiene una situación delicada y Venezuela tiene una situación complicada. ¿Colombia puede realmente ir por ese camino de destacarse del resto de sus vecinos?

Me parece que sí está en la punta porque tiene una visión histórica del desarrollo. Colombia está preocupada por la redistribución de la riqueza. Yo veo la preocupación del presidente frente al desarrollo de la agricultura, para que el campesino saque provecho del trabajo en todas las regiones. Esa preocupación política de la unidad del país, de un desarrollo compartido, me parece muy interesante.

Quiero preguntarle por Venezuela y por sus líderes de izquierda. ¿Usted cómo ve la izquierda aplicada a nuestra región, teniendo en cuenta lo que hemos visto en Venezuela?

Me parece que en toda América Latina hay una tradición histórica de una izquierda fuerte, de una fuerte reivindicación social. El problema para esa izquierda es integrar también el movimiento histórico del desarrollo y no solamente la lucha social como una lucha política, pero dando resultados. El problema no es tanto saber si un líder es de izquierda, de derecha o de centro, sino saber si ese líder tiene una concepción de unidad del país y una capacidad de liderazgo para llevar el país. Eso es lo que está pasando en Colombia, es una necesidad, olvidar un poco la lucha política de cada día para integrar esa visión histórica. Eso fue lo que hizo Simón Bolívar. Su gente tenía un ideal, una visión para el futuro de América Latina. Colombia está cambiando mucho y en una buena dirección. Es importante que en este momento cada uno se preocupe en pensar: bueno, qué es lo que puedo hacer por mi país, cómo puedo compartir con los otros e ir hacia adelante. Cuando viajo a Colombia siempre quedo fascinado por la gentileza de la gente, gente abierta, gente que está lista para compartir lo poco que tiene. Esta es una lección. Yo crecí en Suramérica, pero vivo mucho en Europa y viajando por el mundo entero. Hay una lección de humanidad y creo que esa prueba de humanidad es una de las grandes riquezas.

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