El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

¿Comienza la transición en Egipto?

Un comité se encargará de estudiar las reformas a la Constitución que limiten los períodos presidenciales y abran la puerta a candidatos por fuera del oficialismo.

06 de febrero de 2011 - 04:42 p. m.
PUBLICIDAD

Si bien el caos ha sido el factor común de las últimas dos semanas en Egipto, en la jornada más reciente de la crisis política que atraviesa el país se dieron algunos pasos hacia la normalidad: los bancos reabrieron algunas pocas oficinas y en las vecindades de la Plaza de Tahrir, a pesar de esporádicos levantamientos agresivos de los miles de protestantes que allí permanecen para obligar la renuncia de Hosni Mubarak, las autoridades comenzaron a remover los desechos, carros quemados por ejemplo, que hasta ahora dejan las protestas.

Al tiempo que un número reducido de sucursales bancarias padecían los rigores de nueve días de para —largas filas y enfrentamientos entre ciudadanos ávidos de dinero—, el vicepresidente egipcio, Omar Suleiman, mantenía una reunión de concertación en el Consejo de Ministros con representantes de la oposición. Después de 14 días de constantes manifestaciones y de pedidos explícitos acerca de la necesidad de la renuncia de Hosni Mubarak para iniciar conversaciones, el hecho de que se concretara una negociación resultó significativo para la solución de los problemas.

Del encuentro, en el que participaron representantes de los islámico-radicales Hermanos Musulmanes, intelectuales, partidos tradicionales y emisarios de la figura antirrégimen, Mohamed El Baradei, surgió un acuerdo inicial: se creará un comité de políticos y jueces encargado de estudiar las reformas constitucionales necesarias para que se anule la ley de emergencia con la que Mubarak gobierna desde 1981; para que se establezca un máximo de dos períodos presidenciales a los gobernantes y además se levanten las restricciones que hasta ahora impedían la participación de los detractores en las elecciones.

Se llegó a decir en cierto momento, a raíz de informaciones entregadas por la agencia France Press, que en la intimidad de la reunión los interlocutores solicitaron a Suleiman sustituir a Mubarak al frente del ‘reis’ para liderar la transición, un pedido al que el vicepresidente se habría negado. No obstante, al terminar las conversaciones, el primer ministro, Ahmed Shafiq, ratificó que el presidente se mantendrá en el cargo hasta las elecciones de septiembre.

Luego de que el fin de semana se anunciara la dimisión de la cúpula del Partido Nacional Democrático, liderado por Mubarak, y el comienzo de los acercamientos entre la oposición y los delegados del gobierno, los Hermanos Musulmanes expresaron su descontento por el mensaje de Shafiq, se mostraron escépticos frente al futuro de las negociaciones y se reservaron el derecho de abandonarlas en cualquier momento.

De otro lado, los manifestantes instalados en la Plaza de Tahrir continuaron su estadía en carpas improvisadas, acompañados por momentos de un grupo de cristianos evangelistas que elevaban plegarias por la solución del caos político y social: “Musulmanes y cristianos tenemos las mismas peticiones”, era su mensaje.

El apoyo no ha sido igual de parte de los cristianos coptos, que abarcan a la mayoría de los egipcios que no son musulmanes. Su líder, el papa Shenuda III, instó a sus feligreses a no participar de las revueltas, pues según su versión, un régimen sin Mubarak abriría la puerta al islamismo radical y, con él, a persecuciones en su contra.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias