Ban, en una declaración escrita, envió sus condolencias “al gobierno de Siria y a las familias de las víctimas”, al tiempo que deseó la pronta recuperación de las víctimas. “El secretario general insta a que los autores de ese crimen sean llevados ante la justicia”, agrega la declaración.
El atentado ocurrió a primera hora de la mañana en la carretera que comunica Damasco con el aeropuerto de la capital y su autoría, por el momento, no ha sido reconocida por ningún grupo. El vehículo se encontraba en la calle Al Mahalaq al Yanubi, cerca de la zona conocida como Mafraq al Sayida Seinab, donde se encuentra el mausoleo de la nieta del profeta Mahoma. Dicho lugar es visitado por miles de peregrinos chiíes provenientes de Irán, Líbano, Irak o Siria.
Frente a los hechos, el presidente egipcio, Hosni Mubarak, envió un mensaje a su colega sirio, Bachar al Asad, para expresarle su pésame por las víctimas del ataque terrorista. Asimismo, el rey de Jordania, Abdalah II, mostró su más enérgica condena al atentado terrorista al mandatario sirio, al que le trasmitió, además, “la solidaridad del gobierno y pueblo jordanos para ayudar a Siria a superar los dolorosos efectos del ataque”.
Por su parte, el primer ministro libanés, Fuad Siniora, afirmó que “el atentado perpetrado en un barrio de Damasco y que mató a muchos civiles inocentes es un crimen terrorista repudiable e inaceptable sea cuál sea su objetivo”. A la condena se sumaron varios países de Occidente, entre ellos los 27 países de la Unión Europea.