El aumento del consumo fue algo menor que el de 2006, cuando alcanzó un 2,7 por ciento, pero superior al promedio de los últimos diez años.
En los países de la Unión Europea (UE) el consumo, en contra de la tendencia mundial, bajó en un 2,2 por ciento.
En Estados Unidos, en cambio, el consumo de energía creció tanto solo en un 1,7 por ciento, mientras en China se incrementó incluso en un 7,7 por ciento.