Las actividades conmemorativas se llevaron a cabo en el Museo Nacional, antiguo Cuartel Bellavista, con la presencia de escolares, autoridades del Gobierno, ex combatientes de la Guerra Civil de 1948, la última registrada en Costa Rica, y la viuda de Figueres, Karen Olsen.
Sin embargo, estuvo ausente el presidente Óscar Arias, quien se encuentra de gira oficial en Singapur.
El ya fallecido caudillo y ex presidente costarricense José Figueres Ferrer abolió las fuerzas militares de Costa Rica el 1 de diciembre de 1948, semanas después de concluir la guerra, y desde entonces el país dedicó más recursos a salud, educación y bienestar social.
Roberto Güell, representante de los ex combatientes, afirmó que la abolición del Ejército es una muestra del “espíritu puro y sincero de nuestra gran república, la joya de América” y “sus valores esenciales en la democracia y el espíritu humano”.
Por su parte, el presidente de la República en ejercicio, Francisco Pacheco, comentó que hace 60 años se comenzó a construir “la más solida institucionalidad de nuestra historia” y un “Estado a la cabeza de la mayor transformación social”.
“Hace seis décadas comprometimos nuestra historia con la paz. Mientras otros pueblos desataron con sus guerras y revoluciones la arbitrariedad y la tiranía, nosotros, gracias a Figueres y su gente, adoptamos una institucionalidad envidiable alcanzando grandes logros de equidad y consolidando la paz”, afirmó.
La ministra de Cultura, María Elena Carballo, destacó, por su lado, la figura de “Don Pepe”, como se le conocía a Figueres, quien, afirmó “le declaró la paz al mundo” con la abolición de las fuerzas armadas y mejoró las condiciones de vida de los costarricenses.
En la celebración los ex militares homenajearon a la viuda del caudillo con dos medallas de honor que le fueron entregadas al pie de la estatua de Figueres que se ubica en el museo viendo hacia la ciudad.
Costa Rica, que ostenta un puesto no permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para el periodo 2008-2009, está impulsando un tratado que regule el comercio de armas, destacó el viceministro de Relaciones Exteriores, Edgar Ugalde.
Este tratado internacional busca prohibir a los países transferir armas a Estados, grupos o individuos, si existe razón suficiente para creer que esas armas serán utilizadas para violar los Derechos Humanos o el Derecho Internacional.
Tras la abolición de su Ejército Costa Rica sólo cuenta con la policía llamada Fuerza Pública, que en la actualidad la integran 12.000 miembros que protegen a los 4,5 millones de habitantes del pequeño país centroamericano.