Crimea, que Moscú ha incorporado a su territorio, se convertirá literalmente en una zona «gris» en los mapas geográficos publicados por la National Geographic Society, con sede en Washington.
«En el caso de Crimea (…) será una zona gris, y su centro administrativo, Simferopol, será designado por un símbolo especial«, informó en un comunicado la institución científica, de 126 años de antigüedad y famosa por sus mapas y su revista de tapa amarilla.
La política en materia de cartografía es «retratar, en la medida de nuestras capacidades, la realidad actual», explicó la National Geographic Society.
La mayoría de las fronteras en sus mapas y atlas son estables y no impugnadas, pero algunos lugares contestados están en gris para marcar que se trata de «zonas de estatuto especial», a las que la institución agrega un texto de explicación.
La National Geographic Society aplicó este principio de zonas «grises» en Abjasia y Osetia del Sur, dos territorios separatistas de Georgia, que declararon su independencia en 2008 después de una guerra relámpago entre Rusia y Georgia, y que sólo Moscú y un puñado de otros estados han reconocido.
La institución también marca en gris los Territorios palestinos de Gaza y Cisjordania.
«Cuando una región es disputada, nuestra política es reflejar esa situación en nuestros mapas. Esto no quiere decir que reconocemos la legitimidad de la situación», dijo la organización.
La Duma (cámara baja del Parlamento ruso) ratificó el jueves el tratado sobre la integración de Crimea a Rusia, firmado el martes por el presidente Vladimir Putin con los líderes prorrusos de esta península situada al sur de Ucrania.
El referéndum, que Ucrania y los países occidentales consideran ilegal, fue precedido por la incursión de tropas rusas en Crimea.