Entidades civiles como Oxfam y la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) salieron hoy en defensa de Jesús Ernesto, el benjamín del próximo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, insultado en redes sociales por su peinado.
La Redim rechazó enérgicamente en un boletín la «discriminación, clasismo y violencia política en redes sociales» contra el hijo de López Obrador, abanderado de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) que asumirá la Presidencia el próximo 1 de diciembre.
El hijo pequeño de López Obrador, de 11 años, fue duramente criticado tras acompañar a su padre al Zócalo capitalino el pasado 1 de julio durante el discurso que ofreció tras su victoria electoral.
El menor salió con el pelo largo y una gran mecha rubia en un lateral del pelo, recibiendo insultos de decenas de personas en redes sociales, que llegaron a decir que en realidad era una niña y tacharlo de «naco» (vulgar).
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«¿Es hijo de AMLO? Pensé que era un Umpa Lumpa», tuiteó otro usuario.
«Estas expresiones dan cuenta de que en nuestro país sigue presente la cultura de la discriminación por condición de edad, estrato social y apariencia, entre otros», apuntó la ONG.
La entidad civil remarcó que estos insultos son muchas veces «una forma de venganza hacia las familias de niñas y niños vinculados a escenarios políticos».
Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía a no reenviar las imágenes del hijo de López Obrador y a reportar las cuentas en redes sociales que promueven la discriminación.
A este mensaje de apoyo suma una carta escrita por la coordinadora de contenidos de Oxfam México, Paloma Villanueva.
«Hola, Jesús Ernesto. Te escribo esta carta porque sé que hay personas que han utilizado sus redes sociales para criticarte porque no les gusta tu mechón rubio. Te han lanzado insultos y hasta te han juzgado porque masticas chicle», indicó Villanueva en una misiva publica este jueves.
Villanueva le advierte al joven que lo que está padeciendo es acoso, multiplicado «por mil» por ser hijo de una figura pública.
«Debes saber que lo que te está pasando se llama racismo y clasismo, que no es tu culpa y que no está bien. No debería pasarte a ti, ni a ninguna otra persona. En especial, no debería pasarle a ningún niño o niña», agrega.
El hijo de Trump, también criticado Este caso recuerda las críticas que recibió Barron Trump el día de la posesión de su papá en Estados Unidos.
Las críticas al niño, de 10 años, fueron tan crueles que Chelsea Clinton, hija del expresidente Bill Clinton, y las hijas de George W. Bush salieron en su defensa. “Barron Trump se merece la oportunidad que todo niño se merece de tener una infancia”, ha escrito Chelsea Clinton, de 36 años, en su cuenta de Twitter.
El punto álgido de las críticas llegó este fin de semana en el programa Saturday Nigth Live de la cadena NBC, cuando un guionista publicó el siguiente tuit: «Barron será el primer francotirador del país que recibe educación en casa».
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La prensa se concentró en registrar a Barron durante la posesión de Donald Trump con rostro somnoliento y con enormes bostezos. En una entrevista Melana salió en su defensa y dijo que el aburrimiento de su hijo es normal, ya que este tipo de actos protocolarios son extenuantes para cualquier niño.
No se sabe si por decisión de Trump o Melania, pero Barron hoy está lejos de los focos de los medios. Igual pasaba con las hijas de Barack Obama, a quien su mamá, Michell Obama, decidió alejar de los medios.