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Cuando se aceleró la crisis

Recuento de un intermediario colombiano que llegó a Nueva York en la jornada en que se desplomó esta banca.

27 de diciembre de 2008 - 05:00 p. m.
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Desde 2007, el público había recibido noticias referentes a la crisis del mercado hipotecario consistentes en que los deudores de créditos de vivienda (sobre todo los menos respaldados) estaban teniendo dificultades en el pago de sus cuotas.

Entonces los deudores empezaron a atrasarse afectando los diferentes instrumentos financieros de inversión como bonos, fondos, derivados, etc., relacionados con este sector de la economía. La pérdida de valor de estos activos tuvo que ser respaldada por los bancos, agencias y gobierno en donde se originó una crisis de liquidez.

Los bancos más grandes empezaron a tener serias dificultades a tal punto que una acción que estaba en US$50 en septiembre de 2007, dos años más tarde podría valer 85% menos.

La confianza de los mercados resultó ser el agravante principal. Los inversionistas buscaban activos menos riesgosos que las acciones y al salir a vender se hacía más rápida y volátil la caída de los precios.

Durante estos días los periodistas se aglomeraban en la puerta de Wall Street por donde salían los intermediarios financieros del New York Stock Exchange con sus caras largas y agotadas. Los medios estaban plagados de la crisis financiera y sus consecuencias.

Para el 7 de septiembre, el gobierno tomó el control de Fannie Mae y Freddie Mac, las principales compañías que otorgaban recursos al sector hipotecario,

Y llegó la bancarrota. Lehman Brothers, una compañía con 158 años de historia, se declaró en quiebra el 15 de septiembre. Wall Street se llenó de nervios.

Era el principio de un efecto dominó. La situación ya no era difícil sólo para el sector financiero, sino para los demás sectores de la economía; el desempleo aumentaba en cifras de miles, que eran publicadas en los medios.

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Quienes estábamos en este mundo financiero nos llenamos de preguntas. Por ejemplo: ¿Cuánto tiempo podría mantenerse desempleado un intermediario que gana US$5.000 al mes con costos fijos de US$4.000 y con deudas?; muchos de éstos, debido a su experiencia, tuvieron la fortuna de conseguir un nuevo empleo rápidamente, otros se vieron forzados a regresar a sus países o estados de origen.

En los almacenes y lugares de entretenimiento de Manhattan se hablaba de la crisis y del bajonazo en la demanda agregada. Lo que se había iniciado con cuotas de vivienda atrasadas, se aceleró con la caída de Lehman Brothers. Cada quien realizaba el ejercicio de retroinspección y autoevaluación para saber cuánto lo valoraría la empresa donde trabaja en medio de una decisión de recorte de nómina. Entre tanto, los directivos citaban a reuniones extraordinarias para mantener una línea estratégica que solucionara los inconvenientes de corto plazo y dibujara nuevas políticas sin término definido.

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Como alguna vez oí decir: la confianza es una pieza de cristal, que cuando se rompe, se rompe en mil pedazos quedando casi imposible de reconstruir, así que el tiempo de solución a los problemas que hoy está enfrentada la economía estadounidense estará en función de cuánto se demore el mundo en volver a confiar en este sector líder del país para que los capitales vuelvan a ser invertidos allí y cuánto se demore recuperar la confianza de los consumidores que vienen desmigándose desde 2000 con los fraudes contables de grandes compañías y con los atentados del 11 de septiembre de 2001.

* Economista jefe de Tradition Colombia.

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