Según su relato, la sepultura clandestina fue hallada en la aldea de Al Sekar, al oeste de Ramadi, capital de Al Anbar, y los cuerpos que contenía tenían heridas de balas.
Las confesiones hechas a la policía por miembros de la red terrorista Al Qaeda facilitaron el hallazgo de la fosa, destacaron las fuentes, que no proporcionaron más detalles.
El pasado 8 de marzo, fuerzas de seguridad descubrieron una sepultura clandestina con alrededor de 100 cadáveres cerca de la ciudad de Jales, en la provincia de Diyala, al noreste de Bagdad.
Por otra parte, patrullas policiales encontraron cinco cuerpos de personas torturadas y asesinadas a tiros en diversos lugares de Bagdad, informaron las fuentes.
Además, afirmaron que desconocidos dispararon tres bombas de mortero contra la fortificada "zona verde" de Bagdad, sin que hasta ahora se haya informado de víctimas.
En la "zona verde" se encuentran la sede del Gobierno iraquí, las embajadas de EEUU y el Reino Unido, y el cuartel general de las fuerzas de la coalición, encabezadas por el Ejército estadounidense.
Asimismo, tres policías resultaron heridos por el estallido de tres proyectiles de mortero que impactaron en la comisaría Al Yazaer, en el este de Bagdad.
También, la autoridades iraquíes decretaron hoy un toque de queda en el distrito chií de Madinat Sadr, en el este de Bagdad, en previsión de incidentes, después de que seguidores del clérigo radical chií Muqtada al Sadr hiciesen llamamientos a la desobediencia civil.
Varias sedes de la "Organización Badr", milicia del Consejo Supremo Islámico de Iraq, el principal partido político chií del país, fueron atacadas en la mañana de hoy por grupos armados en Madinat Sadr, el principal feudo de Sadr en Bagdad.
Esos incidentes se dan en el marco de los enfrentamientos que desde anoche libran tropas iraquíes y miembros de la milicia "Ejército del Mahdi", liderada por Sadr, en la ciudad meridional de Basora.