Autoridades de Estados Unidos cerraron el comando creado para diseñar la respuesta al derrame petrolero en el Golfo de México, cinco meses después del accidente que causó el peor desastre medioambiental de la historia del país.
El almirante de Guardacostas retirado Thad Allen, que lideró el equipo de respuesta al desastre, dijo que continuarían trabajando funcionarios en la zona para supervisar la limpieza del pozo de la petrolera británica BP frente a las costas de Luisiana (sureste).
"Hoy el Comando de Incidente Nacional se desmantela", dijo Allen en un comunicado, agregando que la lucha contra las consecuencias del derrame "va a continuar" y que en adelante estará a cargo el contralmirante de Guardacostas Paul Zukunft.
Unos 4,9 millones de barriles de petróleo (alrededor de 780 millones de litros) se derramaron del pozo accidentado, a 1.500 metros de profundidad.