El envío de más soldados se concretará una vez el Pentágono logre establecer una infraestructura más grande en Afganistán, a fin de ofrecerles apoyo, añadió Gates en un testimonio ante el comité de las Fuerzas Armadas del Senado.
El anuncio de Gates se registra en momentos en que el presidente Barack Obama analiza las opciones para retirar tropas de Irak, país que Estados Unidos invadió en marzo de 2003. El Pentágono está ofreciendo varias alternativas para retirar sus tropas de la nación árabe. Eso incluye un plan para cesar toda participación norteamericana en combates en un lapso de 16 meses. Gates dijo que los planificadores militares también analizan fechas posteriores de la retirada de tropas, y se disponen a informar a Obama sobre todas las opciones y sus riesgos.
“Creo que el presidente tendrá todas las oportunidades para escuchar directamente de sus comandantes acerca de lo que puede concretar y cuáles son los riesgos bajo diferentes opciones”, dijo Gates.
Obama piensa reunirse el miércoles con los jefes de las fuerzas armadas. Fue la primera audiencia de Gates desde que Obama asumió el cargo, y los legisladores estaban ansiosos por oír detalles acerca de cómo el nuevo presidente proyecta mejorar la acción de las tropas norteamericanas en Afganistán.
“En Afganistán nos aguarda un largo, arduo camino”, dijo el senador John McCain, repitiendo una frase que solía emplear con frecuencia el ex secretario de Defensa Donald H. Rumsfeld para describir la guerra en Irak.
“Es algo complejo”, añadió McCain, el republicano de más alto rango en el comité de las Fuerzas Armadas. “Y no veo un suceso que cambie la situación en Afganistán, tal como lo vimos en Irak”.
Afganistán es “el mayor desafío militar de Estados Unidos” y la coordinación de la lucha contra la insurgencia “no ha sido precisamente estelar”, dijo Gates.
Indicó luego que la lucha para acabar con los milicianos del Talibán y reconstruir Afganistán será prolongada y difícil.