En la provincia de Guizhou, las fuertes lluvias desbordaron los ríos y terminaron con la vida de 18 personas; 12 personas adicionales, están desaparecidas.
Mientras tanto, en Sichuan, la provincia que sufrió en gran parte las consecuencias del sismo, los ríos que fueron taponados por avalanchas están hoy represados y amenazan con desbordarse sobre poblaciones sobrevivientes.
Las autoridades chinas trabajan incansablemente para lograr drenar las represas repentinas, y con maquinaria pesada cavan canales de desagüe para buscar así evitar más catástrofes. 160 mil personas han sido hasta el momento desalojadas de la zona.