La guerra en Siria parece no tener fin. A los llamados para cesar la violencia y los intentos fallidos de la comunidad internacional por encontrar una solución negociada al conflicto, se suma ahora el terror nuclear. Una amenaza que, según Estados Unidos, es real y ha hecho que Israel y otros países de la región comiencen a pensar seriamente en lo que harán frente a un ataque de este tipo.
Según el diario El País, Siria cuenta con el arsenal de armas químicas más grande de Oriente Próximo. Por ello, el hecho de que el país árabe esté inmerso en una guerra civil “sin duda pone a todos muy nerviosos”, afirma Dina Esfandiary, investigadora del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) de Londres, un día después de la primera amenaza directa de intervención militar en Siria por parte del presidente de EE.UU. Barack Obama afirmó que, de tener indicios de que el régimen de Bashar al Asad traslada o se prepara para utilizar su arsenal químico, Washington no dudará en responder.
Desde el comienzo del conflicto, que lleva ya 17 meses, la posibilidad de que el gobierno sirio utilice las armas químicas contra los rebeldes, o de que en medio del derrumbe del régimen parte de ese arsenal termine en manos de grupos radicales como Hezbolá o Al Qaeda, es una de las principales preocupaciones de la comunidad internacional, y especialmente de Israel, el gran enemigo de Siria en la región.
Sin embargo, las autoridades sirias tacharon de propaganda electoral las amenazas de Obama. “Desde el veto ruso-chino (en el Consejo de Seguridad de la ONU), Occidente busca una posibilidad para la intervención militar en Siria, pero debemos decir que esa invasión es imposible”.
Siria aseguró en julio pasado que está dispuesta a utilizar su arsenal químico en caso de agresión exterior.