Debajo de una puerta rota, Amir Michaeli-Molian protegió a sus dos hijas del terremoto que se sintió la semana pasada en Nepal. El papá, que había viajado desde Israel junto a su esposo a pedir la patria potestad de su segunda hija después de pagar a una mujer por el alquiler de su vientre, le contó a la periodista Ruth Eglash de The Washington Post que el olor a muerte después del sismo se podía sentir en el aire.
La familia de Michaeli-Molian regresó a Tel Aviv (Israel) sana y salva. Pero su hija Maya, la razón de su viaje a Nepal, hace parte de las cifras que hoy se conocen de los 26 bebés que han sido rescatados de la crisis humanitaria que dejó el temblor y de la angustiante realidad que tienen que enfrentar las mujeres que siguen en estado de embarazo o que acaban de dar a luz. Esta manera de conseguir un hijo es popular en Israel, pues las leyes prohíben a una pareja de homosexuales alquilar un vientre dentro del país.
A ellas las han dejado atrás, explicó un artículo de opinión del periódico israelí Haaretz, reseñado por la periodista Debra Kamin en la revista Time. “¿Cómo es posible que el interés de las historias sobre compasión no mencionen a estas mujeres, que vienen de contextos socioeconómicos difíciles…que alquilaron sus vientres… que ahora, igual que los bebés que acaban de tener, también son afectadas por el desastre en la zona?”, se pregunta el columnista.
Para evitar este tipo de comentarios, oficiales de Israel han anunciado que se están estudiando medidas para evacuar también a las mujeres. Tammiz, una agencia internacional de alquiler de vientres con sede en Israel, facilitó la adopción de 15 de los 26 bebés que fueron rescatados de Nepal por el gobierno Israelí. “Todavía hay 80 madres en diferentes etapas de embarazo que siguen en Nepal, esperando dar a luz para parejas extranjeras”, dijo Post Roy Youldos, gerente de mercadeo y negocios de la agencia.
Durante los últimos ocho años, la agencia Tammiz ha asistido a más de 400 parejas, 80% de ellas homosexuales, para tener hijos de esta manera. Si bien la mayoría viajan desde Israel, también hay un alto porcentaje provenientes de Estados Unidos, Europa, Australia y Asia, pues los costos son más económicos. Mientras que el alquiler de un vientre puede llegar a costar US $150.000 en Norteamérica, en Nepal el precio está entre los US $30.000 y US $50.000. Además, desde que India e Indonesia dejaron de ser los países más populares para estas parejas, Nepal se convirtió en el lugar perfecto para conseguir un bebé.
El Movimiento Internacional de la Estrella Roja de David (Israel) llegó a Katmandú, la ciudad más afectada por el terremoto, para trabajar en misiones de rescate y refugio. Tras la revisión médica de los bebés y el visto bueno de las autoridades de Nepal, 26 bebés llegaron a Israel. Sin embargo, para la periodista de Time. “el futuro del alquiler de vientres de Israel en Nepal está en duda”, agrega la periodista de Time.
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