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El éxodo sirio

El número de refugiados sirios en Líbano llegó a un millón. El país se encuentra en crisis.

03 de abril de 2014 - 10:31 p. m.
Una anciana siria espera su turno en un centro de registro de Acnur en Trípoli, Líbano. / AFP
Foto: AFP - JOSEPH EID
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A Líbano, un país de 4,2 millones de habitantes, ha llegado al menos un millón de refugiados sirios. Para atender semejante cantidad de población desplazada, las capacidades del Estado no son suficientes. La situación sume al país en una inédita crisis humanitaria con consecuencias impredecibles: hace pocas semanas, una siria intentó quemarse viva delante de sus cuatro niños porque llevaba tres días esperando una ayuda para poder comer.

El año pasado, Líbano se convirtió en el mayor receptor de refugiados sirios. De los cerca de dos millones que huyeron de Siria hacia países vecinos como Jordania, Irak, Turquía y Egipto, en Líbano ya había más de 520.000. El entonces director de la operación del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) en Líbano, Felipe Camargo, explicaba a este diario que las perspectivas de una solución al conflicto sirio eran muy escasas y vaticinaba que el número de refugiados en ese país se duplicaría para este año.

Así fue. Siria acaba de cumplir tres años en medio de una cruenta guerra civil con pocas perspectivas de una solución pacífica. Más de 150.000 personas han muerto desde que comenzaron los enfrentamientos en marzo de 2011, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. El total de sirios desplazados dentro de su país asciende a 6,5 millones, según la ONU. El número de habitantes que han tenido que huir a estados vecinos ya llega a 2,6 millones.

Francesca Fontanini, oficial regional de información pública de Acnur para las Américas, dice que el flujo de sirios ha creado una carga no sólo para Líbano: “Hoy hablamos de ese país porque es el que más refugiados acoge; a final de año pueden ser un millón y medio allá. Pero también hay una carga para Turquía, donde hay 640.000 refugiados; para Jordania, donde hay 584.000; para Irak, donde hay 227.000, y para Egipto, donde hay 135.000. El Alto Comisionado ha pedido 100.000 cupos para refugiados sirios en otros países para 2015-2016 y hasta el momento 20 países han ofrecido más de 18.800 cupos”.

En Líbano hay más de 220 refugiados sirios por cada mil libaneses; es el país que más refugiados ha acogido en la historia reciente. Sin embargo, no tiene capacidad de absorción para tanta gente. Fontanini explica que la llegada masiva de sirios golpea sobre todo la infraestructura y los servicios de educación y salud, pero también tiene un efecto en la crisis económica interna: los salarios bajan por el aumento de la oferta de mano de obra.

El número de menores de edad entre los refugiados sirios supera los 400.000. Las escuelas libanesas han abierto sus puertas a más de 100.000, pero no tienen capacidad para aceptarlos a todos.

El Banco Mundial estima que la crisis de Siria ha significado para el Líbano US$2.500 millones en pérdidas durante 2013 y a finales de este año podría dejar a 170.000 libaneses en una situación de pobreza. El ministro libanés de Asuntos Sociales, Rashid Derbes, pidió “a los países árabes y a la comunidad internacional que compartan esta carga sin precedentes con Líbano, antes de que esta situación explosiva tome proporciones mundiales”. Lo más preocupante es que el flujo de llegadas se acelera y cada día Acnur registra 2.500 nuevos refugiados (más de una persona por minuto).

En Líbano, además de la crisis humanitaria, hay otro factor que ha llevado hacia allá el conflicto sirio: la participación de la milicia chiita y fuerza política libanesa de Hizbolá, aliada de Irán, que ha entrado a Siria para defender al presidente Bashar al Asad de las tropas rebeldes, compuestas mayoritariamente por suníes. El presidente libanés, Michel Suleimán, ha dicho que la participación de Hizbolá en Siria es contraria a los acuerdos de los partidos políticos libaneses y ha tenido un impacto negativo en el país, donde se ha incrementado la tensión sectaria, especialmente entre suníes y chiitas.

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A raíz de la violencia sectaria, hay sirios que evitan registrarse como refugiados por temor a ser perseguidos debido a su pertenencia a la facción suní o chiita del islam. Además, entre los países receptores de refugiados, Líbano es el más complejo, porque quienes llegan no se concentran en campos de refugiados sino que se mezclan con la población local, lo cual hace difícil la labor de registro de la Acnur. De hecho, mientras Acnur dice que hay un millón de refugiados, el gobierno libanés y otras organizaciones dicen que son casi dos millones.

Líbano requiere con gran urgencia una respuesta humanitaria. Naciones Unidas puso en marcha una solución dirigida tanto a los refugiados como a las comunidades de acogida libanesas. A finales del año pasado se solicitaron US$1.890 millones, pero sólo se han recibido 242 millones. La ONU también hace esfuerzos para obtener ayudas para todos los refugiados sirios. El año pasado pidió más de US$1.300 millones, pero la respuesta hasta ahora sólo cubre el 22% de esa cifra.

 

 

 

dsalgar@elespectador.com

@DanielSalgar1

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