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El invencible de Guayaquil

Hoy se termina la licencia que el Congreso dio al presidente Rafael Correa para intervenir en las campañas municipales. Derrotar a Jaime Nebot es un objetivo principal.

07 de enero de 2014 - 06:00 p. m.
El opositor Jaime Nebot es alcalde de Guayaquil desde el año 2000. / EFE
Foto: EFE - Francisco Ipanaque
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Mañana, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, deberá regresar a sus funciones de mandatario y dejar, al menos por unos días, su papel de político influyente. Hoy se termina la licencia de dos días que el Congreso le concedió para participar en las campañas del oficialismo de cara a las elecciones municipales del 23 de febrero, en las que el objetivo a lograr luce bastante claro: la alcaldía de Guayaquil, el puerto más importante del país, la ciudad con más recursos y la más poblada de Ecuador.

Desde el año 2000, Guayaquil, la ciudad natal del presidente, ha estado liderada por un único hombre: Jaime Nebot, un abogado de posturas conservadoras que, luego de la llegada de Correa a la jefatura de Estado, se ha convertido en un persistente opositor y en un titán electoral. Para esta oportunidad, el oficialismo, agrupado en el movimiento Alianza País, ha escogido a Viviana Bonilla, una joven mujer con proyección dentro del partido que viene de ser la gobernadora de la provincia de Guayas, a la que pertenece la ciudad. “Serán derrotados por la belleza, el empuje y la juventud de la mujer guayaquileña”, dijo el presidente.

No obstante, es claro que la candidata necesita impulso. El último sondeo, publicado a mediados de diciembre por la firma Perfiles de Opinión, reveló que, pese a los años, Nebot goza de una intención de voto de 56%, contra 34% de Bonilla. Esto sin contar que la cifra de aprobación de la gestión del actual alcalde ronda el 63%.

Al principio Nebot había anunciado que creía que era suficiente, que con 14 años de gobierno ya era momento de abrir la puerta a otros candidatos, pero abandonó sus intenciones de retiro en una intervención pública frente a sus seguidores: “Si ustedes así lo quieren, estoy dispuesto a aceptar candidatizarme para alcalde de Guayaquil… Vamos, pues, juntos: ¡Nebot a la Alcaldía y el pueblo al poder!”.

Renunciar, en realidad, era una idea poco estratégica para sus aliados. Nebot se perfila como el líder más fuerte que la oposición tendrá en los próximos años, porque de alguna manera la disputa política en Guayaquil se ha convertido en el epicentro del choque ideológico entre la izquierda y la derecha ecuatorianas. Correa habla de “la dominación oligárquica que ha sufrido Guayaquil” y Nebot responde que “el Gobierno quiere cambiar lo que evidentemente funciona por aquello que no funciona; el éxito tornarlo en fracaso. Quiere poner en grave peligro lo obtenido y lo que les falta obtener para vivir mejor”. Es una situación atípica: pareciera como si el actual alcalde no viera a Viviana Bonilla, su contendora, sino directamente al presidente de la República.

Y Correa, un líder bastante curtido, no ha desaprovechado la oportunidad para intentar sacar ventaja. Nebot, como la oposición, ha estado en desacuerdo con la idea de que se apruebe la reelección indefinida para la Presidencia, una idea que no parece disgustar mucho al mandatario, quien ha sido enfático en afirmar que no aspirará nuevamente al cargo. No obstante, Correa lanzó la bola: “Estoy tan de acuerdo con usted, Jaimito, que le propongo hacer un documento que diga: es el pueblo el que tiene derecho a elegir. Firmamos el martes ese acuerdo, voy a Guayaquil, a la Gobernación, y reformamos la Constitución para la reelección indefinida. Como usted está de acuerdo en que el pueblo es el que tiene derecho a elegir, por qué entonces limitar las reelecciones. Le propongo ese acuerdo nacional”.

Si Nebot consigue la victoria en las elecciones, podrían surgir preguntas sobre su legitimidad para criticar las eventuales aspiraciones del jefe de Estado. Quizá al final se proyecta como un líder capaz de llegar a la Presidencia y el panorama podría cambiar, en caso de que el mandatario, como él, cambie de opinión frente a su retiro del Gobierno.

 

 

dalarcon@elespectador.com

@Motamotta

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