El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

El regreso de Clinton

La publicación del expresidente reconoce algunos aciertos de Barack Obama, pero también plantea duras críticas contra el Partido Demócrata.

11 de noviembre de 2011 - 05:41 p. m.
PUBLICIDAD

“En este momento estamos en un verdadero enredo y no sé cómo saldremos”, dice Bill Clinton en su libro Back to Work (De vuelta al trabajo), una frase que ha sido interpretada en Washington como una crítica “inoportuna” al presidente Barack Obama, ahora que está en juego su reelección. El subtítulo del libro, sin embargo, parece haber causado mayor malestar en la Casa Blanca: Why We Need Smart Government for a Strong Economy (Por qué necesitamos un gobierno inteligente para tener una economía fuerte). “¿Acaso no es inteligente el ejecutivo actual?”, se preguntan analistas políticos en Washington.

Y es que aunque el libro de Clinton reconoce algunos aciertos de Obama, también plantea duras críticas contra el Partido Demócrata. Entre otras cosas, critica a la actual administración por no haber elevado el techo de la deuda nacional en la breve sesión legislativa de 2010, antes de que los demócratas perdieran el control de la Cámara de Representantes.

En su libro, Clinton señala que, junto al vicepresidente Joe Biden, instó a los demócratas a establecer una serie de argumentos “claros” para que los activistas de la base pudiera “vender” los logros del partido. “Pero esos esfuerzos aparentemente cayeron en saco roto en el Comité Nacional Demócrata”, se queja.

Durante la presentación de su obra, el expresidente dejó en claro que su intención es ayudar a Obama y a su partido frente a las elecciones de 2012. No en vano, en el libro abundan las críticas a los republicanos, a quienes acusa de tener una “implacable ideología contra el gobierno, causa de la anémica economía, el alto desempleo y la incapacidad estadounidense de competir en la escena mundial”.

Algunos colaboradores de Obama han reconocido su preocupación frente a la publicación. “Que un antiguo presidente, el último demócrata que ganó el segundo mandato después de Franklin Roosevelt, reparta consejos y críticas no hace más que incrementar la lucha cotidiana del actual mandatario”, señala The Washington Post.

Pero Clinton responde: “El propósito de este trabajo es decir que siempre es mejor hacer algo. Que cuando la gente tiene problemas la acción es mejor que la pasividad. No es Obama el inactivo, sino ese Congreso controlado por los republicanos, que bloquean cualquier iniciativa”. Plantea recomendaciones para revitalizar el mercado laboral, crear empresas, conseguir que los bancos presten dinero, aumentar las inversiones o hacer que “nuestros productos sean más asequibles en otros lugares”. Apuesta por las tecnologías ecológicas, en línea con Obama. Coincide también con el actual presidente al señalar que “nuestra capacidad para competir depende de la voluntad para invertir en infraestructuras”. A sus 65 años, Clinton no esconde que algunas de sus ideas requerirían una mayor investigación. Pero sirven de catalizador. “No estamos haciendo lo que debemos para continuar a la cabeza de la competición por buenos trabajos, nuevos negocios y progreso en la innovación”.

La influencia del expresidente Bill Clinton es innegable en el país, pues atrae el apoyo de los votantes blancos, los afroamericanos y los de clase obrera, uno de los bloques electorales que Obama necesitará para ganar la reelección el próximo año.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias