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El rostro duro de la inmigración en Arizona

Joe Arpaio, un sheriff que persigue a los indocumentados.

03 de junio de 2010 - 06:13 p. m.
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‘Una cárcel no es el Hilton’, asegura Joe Arpaio, de 77 años, el sheriff del condado de Maricopa (Arizona). Acusado de acosar a los inmigrantes hispanos, de racismo, de estar obsesionado con la persecución de los sin papeles, Arpaio es uno de los personajes más citados, a favor y en contra, en el debate sobre la nueva ley de inmigración de Arizona.

Ex agente de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) durante un cuarto de siglo, Arpaio lleva siendo reelegido como sheriff desde 1992. En aquellos tiempos el condado de Maricopa contaba con un millón de habitantes, hoy tiene cuatro millones de almas, e incluye la capital del Estado, Phoenix.

Es un tipo directo, al que le encanta recibir a la prensa y que hace exhibición de dureza, empezando por su pisacorbatas con una pistola, una dureza grotesca, casi de caricatura, pero que lo ha convertido en un personaje muy conocido en el país, sobre todo desde la aprobación de la Ley SB1070, que a partir del 29 de julio permitirá a la policía pedir los papeles a personas que, por su aspecto, pueda parecer que residen ilegalmente en el país. Insiste el sheriff: “Nuestros agentes no persiguen a nadie por su perfil racial. Persiguen a gente que comete delitos. Pero si hubiese menos ilegales, habría menos delitos”.

Situada junto a la entrada principal de la oficina del sheriff, en una de las inmensas avenidas que componen Phoenix, la Tent City de Arpaio es una cárcel formada por tiendas de campaña, en la que los presos, condenados generalmente por delitos menores y en su mayoría hispanos, son obligados a llevar ropa interior de color rosa, “así los presos no la roban y no pierden dinero los contribuyentes”.

En la garita más alta de la cárcel, un cartel reza: “Habitaciones libres”. “La idea es que aquí en Arizona todo el mundo cumple la condena, íntegra. En otros Estados, como las prisiones están llenas, los liberan antes”, explica el sargento.

Los latinos son acosados a menudo por parte de los agentes del sheriff, que se enfrentan a decenas de demandas cada año. Si antes de la SB1070 Arpaio era un personaje temido por la comunidad mexicana, cuando comience a aplicarse la ley, dicen, las cosas irán a peor.

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