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El violento despertar sirio

Las manifestaciones en Siria pasan por los días más candentes desde su inicio.

28 de marzo de 2011 - 05:30 p. m.
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El levantamiento popular en contra del presidente Bashar al Asad comenzó el 26 de enero, cuando Hasan Ali Akleh se prendió fuego en protesta contra el gobierno, un hecho al que siguieron sucesivas marchas hasta entrar en una etapa de relativa tranquilidad, en parte gracias a que todos los ojos estaban puestos en países como Egipto, Libia, Bahréin o Yemen.

No obstante, desde la semana pasada la situación en la ciudad de Deraa tiende a desbordarse. La intervención de las fuerzas de seguridad del Estado como freno a las marchas dejó más de 20 muertos. Hoy Deraa continúa siendo el principal foco de la rebelión contra Asad, donde la presencia militar sigue poblando las calles y disparando tiros al aire para controlar la furia opositora.

El descontento comienza a extenderse. En los últimos días las protestas han tocado las puertas de Latakia, una ciudad en la que se registran ya 12 muertos y más de 200 heridos. Según el profesor de la Universidad Javeriana Víctor de Currea, el historial de represión es largo en Siria: “La situación de Derechos Humanos ha sido siempre lamentable. Dos ejemplos son la represión contra los Hermanos Musulmanes en 1982 (cuando las fuerzas Siria atacaron la ciudad de Hama, matando a más de 10.000 personas) y contra los kurdos en 2004”.

En esta oportunidad, el gobierno de Asad, quien ocupa el poder heredado por su padre desde 2000, ha cedido en ciertos aspectos. El vicepresidente Faruk al Shara anunció que pronto se tomarán decisiones que “agradarán al pueblo sirio”, reformas que se sumarían al ya promocionado aumento en los salarios (en ciertos casos hasta del 30%), a la liberación de un grupo de 17 activistas detenidos en Damasco y de un grupo de cerca de 70 kurdos considerados presos políticos.

De otro lado, la asesora de política de Bashar al Asad, Buthaina Shaaban, quien hasta ahora ha llevado la vocería en estos días difíciles, adelantó que el gobierno tiene listo el levantamiento del estado de Emergencia que rige al país desde 1963, pero que aún no se tiene una fecha acordada para su abolición. “El presidente se dirigirá al pueblo en los próximos días”, aseguró Shaaban en una rueda de prensa en la que también acusó al jeque Yusuf el Qaradawi de ser el promotor de la violencia en el país. Qaradawi es un popular e influyente teólogo que goza de una audiencia cercana a 40 millones de personas en su programa en la cadena Al Jazeera. En sus intervenciones este líder religioso ha descrito las protestas como una “causa justa” y criticado duramente la represión del ejército.

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