Quizá Hava Hershkovitz sea la reina de belleza más experimentada del mundo: acaba de ser coronada como Miss Sobreviviente del Holocausto, cuando se aproxima a cumplir 80 años de vida, tras salir victoriosa sobre las 13 candidatas que aspiraban a ocupar ese trono.
Las bases del concurso que se realizó en Israel eran muy simples: el único requisito que debían cumplir las mujeres era ser sobrevivientes del Holocausto judío de la Segunda Guerra Mundial y por supuesto, querer participar. Vea las imágenes del concurso.
Uno de los organizaciones, Shimon Sabag, quien calificó el concurso como una “celebración de vida”, reveló que recibieron cientos de solicitudes de participantes y que el filtro de los jueces entregó la lista de 14 finalistas, todas en un rango de edad de entre 74 y 97 años. Los detalles de elección dicen que la apariencia física –exhibida en un corto desfile en traje de gala- en sólo aporta el 10% a la puntuación final. Son más importantes las historias que las mujeres tienen para contar sobre su superviviencia y las contribuciones que hayan hecho a sus comunidades.
El diario británico ‘The Independent’, que publicó los detalles del reinado, recoge los diversos puntos de vista que deja un concurso tildado de polémico. Colette Avital, presidenta de la unión de los más importantes grupos de sobrevivientes del Holocausto, se declaró en contra y calificó la competencia de “macabra”: “Maquillar y disfrazar a estas sobrevivientes no precisamente va a ser sus vidas más significativas”.
Más allá de las críticas, y apoyadas por los defensores, las candidatas disfrutaron del concurso, que volvió a poner en primera plana las historias tristes que todavía deja la locura nazi. La reina, Hava Hershkovitz, oriunda de Rumania, recordó los tres largos años que permaneció en uno de los campos de concentración levantados en la antigua Unión Soviética y cómo el fin de la guerra determinó su salvación.
Al final, la Señora Sobreviviente del Holocausto, tuvo la oportunidad de dar su propia versión sobre su reinado: «Israel está lleno de sobrevivientes. Nos devuelve al centro de atención y hace que las personas vuelvan a recordar».