Cada uno de los 12 años del calendario lunar chino, que data de hace más de 20 siglos, está representado por un animal, cuyas cualidades -según la tradición- influyen en las personas nacidas bajo su amparo.
El buey aportaría persistencia y sentido del deber. China y otros países asiáticos cambiaron al calendario occidental en el siglo XX para cuestiones de gobierno y de negocios, pero el nuevo año y el festival de la luna de otoño siguen siendo populares en China, Taiwán, Hong Kong, Vietnam, Singapur y en los barrios chinos de Sydney a Nueva York.
Las familias se reúnen, intercambian regalos, organizan comidas, truenan petardos y visitan templos al cumplirse el nuevo año. Los millones de personas que se han mudado a las ciudades chinas regresan a sus lugares de origen en lo que por lo general es su única visita anual.
Comercio y Viajes
Es la temporada de más ventas en China, y las familias suelen atestar restaurantes y cines, mientras las aerolíneas y los ferrocarriles aumentan las tarifas ante la alta demanda. Se espera que unos 188 millones de chinos viajen este año durante el feriado en uno de los movimientos multitudinarios más grandes en el planeta.
La leyenda cuenta que, cuando Buda convocó a los animales, la Rata viajó sobre el lomo del Buey, que llegó puntualmente a la cita antes que cualquier otro animal. Sin embargo, justo en ese instante la Rata saltó del lomo del Buey y reclamó para sí el primer lugar, a lo cual el Buey, gentilmente, no se opuso.
Es por ello que los años del Buey no pueden ser interpretados aisladamente, sino a la luz de su antecesor, el año de la Rata. En efecto, se dice que "lo que la Rata comienza el Buey lo termina" y en cierto sentido el año del Buey es una prolongación del año de la Rata, el el que lo que se inició entonces se termina de consolidar.
Los nacidos en los años 1901, 1913, 1925, 1937, 1949, 1961, 1973, 1985 o 1997 se encuentran bajo la influencia del Buey, símbolo de la paciencia, la bondad, el sacrificio y la laboriosidad. El Buey es un paciente animal capaz de realizar los trabajos más duros.