Con el anuncio de la Agencia Atmosférica y Oceanográfica estadounidense de que se podrán formar entre 12 y 18 tormentas tropicales, de las cuales seis y hasta 10 de ellas podrían convertirse en huracanes, y de ellos entre tres y seis pueden ser de gran intensidad, con vientos superiores a los 178 kilómetros por hora, la temporada 2011 estará por encima del promedio histórico registrado en los últimos años. Centroamérica, el Caribe y la costa este estadounidense son los lugares con mayor nivel de alerta en los próximos seis meses.
Según un estudio de expertos en ciclones tropicales de la Universidad del Estado de Colorado, difundido en abril, las probabilidades de que un huracán mayor alcance las costas de Estados Unidos son de un 72% este año, muy por encima del promedio de 52%. Asimismo, existe un 61% de probabilidades de que un huracán de gran poder impacte en países del Caribe, de acuerdo con los expertos.
La fortaleza de la naturaleza ya se empezó a ver y el miércoles Massachusetts (Estados Unidos) fue azotado por dos tornados. El primero de ellos pasó por Springfield, la tercera ciudad del estado, sobre las 16:30 locales. Dos horas después, la misma localidad fue golpeada por otro tornado, lo que ocasionó que las autoridades alertaran sobre la posibilidad de registrarse vientos de más de 100 kilómetros por hora en distintas partes del estado, así como fuertes tormentas de granizo.
Estas dos grandes tormentas dejaron cuatro muertos, que se suman a los más de 500 que ya se registran en EE.U.U este año por desastres naturales, incluidos los 134 que fallecieron en la ciudad de Joplin (Misuri), a raíz del tornado que afectó la zona el pasado 22 de mayo, y los ciudadanos afectados por las inundaciones del río Misisipi.
En Latinoamérica
Meteorólogos cubanos dijeron este martes estar ‘preocupados’ por la posibilidad de que un huracán pase por La Habana (Cuba), tras 67 años sin que ninguno de estos fenómenos golpee directamente a la ciudad. «Eso es una preocupación que tenemos los meteorólogos», dijo el especialista Armando Caymares a la televisión local, en referencia al llamado «período de retorno», según el cual dos huracanes de gran intensidad tardan un máximo de 50 años en azotar un mismo punto, y el último que pasó sobre la capital cubana ocurrió en 1944.
De otro lado, la Oficina de Acción Humanitaria de España comenzó hoy en Panamá una reunión regional para preparar los mecanismos de respuesta ante la nueva temporada de huracanes. La finalidad de la reunión es “revisar los protocolos institucionales operativos” en relación con las crisis humanitarias que pudieran darse en la región, donde países como Haití ya están preparando la posibilidad de desalojar a las poblaciones que residen en los campamentos improvisados, creados tras el sismo de enero de 2010.
En Colombia, Édgar Larios, jefe de la Oficina de Atención y Prevención de Desastres en el departamento de Bolívar, le dijo a Caracol Radio que aunque los huracanes no son predecibles, en el país es posible saber 72 horas antes la llegada de una tormenta y su intensidad. “Cuando se presenta un fenómeno de la ‘niña’ como el que vive Colombia se dice que los huracanes no son tan fuertes… Aquí llegan normalmente los coletazos, es decir, máximo el 10% de la fuerza total del ciclón”, agregó el experto.
Lluvias, deslizamientos y creciente súbitas de ríos que nacen en los Montes de María, la Sierra Nevada de Santa Marta y la Serranía del Perijá pueden ser algunas de las muestras que deje la temporada de huracanes, que tendrá su gran pico, con el mayor número de tormentas, entre septiembre y octubre.
Con Arlene, la primera tormenta tropical, empieza la temporada 2011, para luego seguir con Bret, Cindy, Don, Emily, Franklin, Gert, Harvey, Irene y Jose, los 11 primeros nombres establecidos en la lista de los posibles huracanes de este año.