Los presos argelinos han estado en prisión en Libia desde hace muchos años, por motivos principalmente relacionados con los robos, el narcotráfico o intentos de emigrar clandestinamente a Europa a través del territorio libio.
El pasado mes de marzo, Gadafi decidió indultar a los prisioneros después de numerosas intervenciones por parte de sus familiares ante las autoridades argelinas para instar a éstas a intentar mediar en el asunto.
Citando al presidente del consejo consultivo estatal argelino de los derechos humanos, Farouk Ksentini, el Djazair News indicó que los presos, con su huelga, protestan el retraso "deliberado" de la justicia libia en la puesta en marcha del indulto concedido por Gadafi.
Fue Ksentini quien, hace más de dos meses, planteó la cuestión de los prisioneros ante el presidente argelino, Abdelaziz Buteflika, quien a su vez intervino ante Gadafi para que concediera el indulto.
Según los familiares, ocho de los prisioneros ha sido condenados a muerte y otros ocho, entre ellos dos mujeres, a tener cortada una mano, penas que no han sido ejecutadas.