70% de las mujeres encarceladas en Madagascar están en detención preventiva. Muchas no son culpables de crímenes, pero están en prisión por los crímenes de sus esposos o familiares acusados.
De hecho, hay más de los detenidos acusados que condenados en las cárceles de Madagascar. Además, hay niños que se encuentran entre todos los detenidos en prisión preventiva y, debido al hacinamiento, muchos de ellos están compartiendo celdas de prisión con criminales condenados.
Según un informe de Amnistía Internacional, miles de prisioneros están encarcelados en condiciones de vida infrahumanas. En 2017, 52 de los 129 detenidos que murieron en cárceles estaban en prisión preventiva. No es de extrañar dado que, en septiembre de este año, en la cárcel Manakara, 700 personas fueron detenidas cuando solo había capacidad oficial para 121.
En el mismo informe, Amnistía Internacional explicó que el uso excesivo de detenciones por autoridades malgaches ha afectado desproporcionalmente a los más pobres en la sociedad porque, en primer lugar, no pueden pagar su propia representación legal.
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A menudo los detenidos se encuentran en detención preventiva prolongada por delitos menores y no violentos como el robo de pavos, teléfonos o falsificación. Por ejemplo, un hombre fue acusado de robar una vaca, pero pasó tres años y medio en cárcel sin juicio.
Amnistía Internacional declaró: “Las autoridades malgaches utilizan detenciones sin juicio injustificados y durante períodos prolongados que violan las propias leyes de Madagascar, incluso la presunción de inocencia.”
Debido a las pésimas condiciones, según el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), casi la mitad de los prisioneros sufren de desnutrición moderada o severa. Lo más triste es que muchos de los niños y las mujeres que han muerto no han cometido un crimen. En octubre 2017, el 70% del número total de mujeres y 80% de niños encarcelados en Madagascar no habían tenido un juicio justo.
Después de los fracasos del sistema de justicia en Madagascar, algunos detenidos sufren en las cárceles del país por muchos años antes de pasar un día en los tribunales.
Deprose Muchena, Director Regional de Amnistía Internacional para África meridional, explicó: “En ninguna de las cárceles que visitamos se separaron los detenidos preventivos de los sentenciados, esto es lo requerido por la ley internacional de derechos humanos. Ninguna persona debería ser detenida en condiciones como vimos en las cárceles de Madagascar, al menos no las personas cuyo caso todavía están investigando los tribunales.”
El asunto más grande que contribuye a la duración prolongada de la detención provisional en Madagascar es la asignación limitada y la infrecuencia del número de períodos de sesiones de los tribunales penales.
El Código de Procedimiento Penal obliga a las autoridades judiciales a que las audiencias penales se celebren dos veces cada año. Esto lleva a graves demoras y hacinamiento en las cárceles.
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Por ejemplo, en la cárcel de Antsirabe prison las celdas son oscuras, sucias y hay falta de aire. Todo esto genera riesgos de que los detenidos puedan desarrollar trastornos mentales o empeorar su estado físico. No hay servicios médicos, la alimentación es inadecuada y las familias de los detenidos apenas pueden visitar sus familiares.
Una de las mujeres dijo: “Yo prefería morir de hambre antes que robar la comida de alguien acá”. La comida que reciben es menos que lo que la ley requiere y a veces está podrida.
Actualmente en Antsirabe, hay 6 mujeres que están detenidas por la violación de una monja. Una mujer declaró a BBC: “No estoy segura si mi esposo lo hizo, pero sé que no soy capaz de herirla gravemente”.
Más de 50 personas fueron detenidas después de la violación; hombres, sus esposas y sus niños. Las autoridades dijeron a las mujeres: “Cómo no saben las respuestas de las acciones de su esposo?”. La misma mujer dijo: “Me golpearon 7 veces porque no me creyeron que yo estuviera decidiendo la verdad”.
A menudo grupos grandísimos son detenidos al mismo tiempo, con poca evidencia, debido a la presión pública sobre el sistema judicial. Los magistrados dicen que la detención preventiva protege al acusado de la justicia popular.
La ministra de justicia, Harimisa Noro Vololona, defendió el sistema de justicia: “Sin ignorar las críticas que se hacen contra el sistema de justicia, debe ser reconocido que un aumento en la población y el creciente de la delincuencia ambos han influido la situación”.
Después de que Amnistía Internacional publicó el comunicado de prensa sobre los abusos de derechos humanos en Madagascar, el Ministerio de Justiciadeclaró que había lanzado pilotos y pruebas en dos cárceles para mejorar las raciones alimenticias y las condiciones en las que los detenidos viven.
Sin embargo, todavía en la cárcel de Manakara un tercio de las mujeres se encuentran detenidas por delitos de los que se acusan a sus familiares varones.