El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

En río revuelto

La división y la falta de liderazgo en el Partido Republicano hacen que ningún candidato sea el ideal para asegurar el regreso a la Casa Blanca. Mañana la cita conservadora será en New Hampshire, en donde Mitt Romney parte como favorito.

08 de enero de 2012 - 04:01 p. m.
PUBLICIDAD

“¿Será que podemos ganar por más de ocho votos en New Hampshire?”, dijo bromeando el acartonado multimillonario precandidato a la Presidencia por el Partido Republicano, Mitt Romney, al referirse al estrecho margen que le dio la victoria el pasado 3 de enero en las elecciones internas del partido en el estado de Iowa.

Irónicamente, para el exgobernador de Massachusetts el 25% de la votación con el que perdió las consultas en Iowa en 2008 es la misma cifra que este año lo mantiene con el rótulo del candidato a derrotar. Aunque el nerviosismo amainó en su campaña luego de la estrecha victoria, un sabor amargo le quedó a su equipo luego de que fueron invertidos prácticamente cuatro años de campaña y más de cinco millones de dólares en publicidad, tan solo en este estado, para no haber sumado un solo punto porcentual.

Para muchos, esto es una muestra más del evidente rechazo que gran parte del sector conservador del Partido Republicano siente por su nombre. Pero como en política muchas veces menos es más, parece que mientras el voto conservador del partido siga dividido en varios candidatos, será inevitable su victoria.

“El hecho de que los sectores más conservadores del partido no apoyen a Romney no quiere decir que los republicanos moderados, así como los independientes, lo terminen acompañando en la elección presidencial”, explica John Nichols, analista político de The Nation. Sin embargo, durante los últimos dos años la maquinaria del partido ha trabajado a favor de esta premisa.

Los grandes contribuyentes del partido han apostado por Romney como el republicano moderado que puede luchar de igual a igual el indispensable y necesario voto independiente a Barack Obama y no alejarlo con candidatos de visiones más radicales como el conservadurismo social de Rick Santorum, el fiscal de Newt Gingrich, el teocrático de Rick Perry ni mucho menos el constitucionalista y libertario de Ron Paul.

Sin embargo, este no es el sentir de todo el partido, añade Nichols. Desde comienzos de 2011 Freedom Works, la organización más influyente del Tea Party a nivel nacional y la cual aglutina al sector de derecha del partido, inició una llamada a los demás sectores republicanos para cerrarle las filas a Romney debido a sus posturas de corte liberal. No obstante, el objetivo no se ha llevado a cabo debido a la imposibilidad de poner de acuerdo las distintas facciones republicanas tras un solo candidato.

Para muchos, la molestia con Romney radica en un sinnúmero de posturas que contravienen los valores y principios conservadores. Se le ataca por el seguro universal de salud que implantó cuando era gobernador de Massachusetts, modelo del mismo tenor al implementado por Obama en su controvertida reforma a la salud y la cual los demás candidatos republicanos han jurado revocar como primer acto presidencial. A esto se suma su cambio de postura sobre el derecho de la madre a abortar en caso de incesto, violación o malformación, así como el derecho a portar armas, reducción de impuestos, el aceptar que el cambio climático es producido por la acción del hombre, el servicio de homosexuales en las fuerzas militares, la discusión de la reforma migratoria, el establecimiento de topes a los aportes a campañas, así como la privatización del seguro social.

“Todas posturas y políticas de las cuales se ha retractado una y otra vez a lo largo de su contradictoria carrera política. Hay un dicho en boca de muchos por estos días en la contienda electoral: no hay peor enemigo para Mitt Romney que Mitt Romney”, dice Ryan Cantor, un trabajador de la construcción de 38 años, quien se identifica con el Partido Republicano pero desdeña de Romney como la más segura opción de su partido.

No ad for you

Lo que preocupa a muchos republicanos es que puede terminar pasando lo mismo que en 2008, cuando el voto conservador del partido se dividió de tal forma entre Fred Thompson y Mike Huckabbe, que se abrió, justo como ahora, el paso para otro moderado, que al igual que Romney no era del total agrado del partido: el senador por el estado de Arizona John McCain.

Esta polarización partidista, de la que muchos achacan la culpa a figuras como Sarah Palin, Glen Beck, así como al mismo Ron Paul, por muchos considerado el padre espiritual del Tea Party, ha permitido que la candidatura del exgobernador de Massachusetts se haya convertido en toda una empresa electoral. Hoy, una extensa maquinaria en casi todo el país, respaldada por un enorme flujo de capital, así como por su fortuna personal e impulsada por la logística que le dejó su candidatura de 2008, lo tiene con una gran ventaja sobre el resto de sus contrincantes en medio de unas elecciones extensas y muy costosas.

No ad for you

En lo poco que va corrido de 2012 la campaña de Romney ha gastado más de 17 millones dólares en publicidad, logística y personal en todo Estados Unidos, mientras que New Gingrich y Rick Sanctorum no llegan ni a la sexta parte. Por si fuera poco, Restore our Future, coalición creada para recaudar fondos en su nombre, ha invertido desde diciembre pasado más de cuatro millones de dólares en una agresiva campaña publicitaria para desacreditar a su más cercano rival, el exrepresentante a la Cámara por el estado de Georgia, Newt Gingrich, justo cuando éste lo superaba en las encuestas en diciembre pasado.

Al día de hoy, hasta los mercados de predicciones y apuestas políticas parecen sonreírle a su candidatura. Intrade.com lo tiene con un 80% de probabilidad de que logrará la nominación. De seguir así, resultaría ser que el menos conservador de los republicanos se convierta en la carta del partido para lucharle la Presidencia a Barack Obama el próximo noviembre.

No ad for you

No obstante, si bien el 40% de la intención de voto en New Hampshire da casi por descontada su victoria el día de mañana, habrá que observar con atención el margen que le saque a Rick Santorum, quien perdió con Romney por escasos ocho votos en Iowa. De ser mucho menor a lo que vaticinan las encuestas, el exsenador por Pennsylvania y su conservatismo social y religioso podrían alcanzar el momento preciso para llegar a la próxima contienda en Carolina del Sur como el candidato en el que la derecha del partido finalmente se aglutine para derrotar a Romney.

Fechas clave

Derecha religiosa

Carolina del Sur es un estado clave para los republicanos, pues está dominado por los evangélicos y la derecha religiosa. Es justo en este lugar en donde Rick Santorum, el candidato ultraconservador que estuvo a sólo ocho votos de Mitt Romney en las primarias de Iowa, podría tomar ventaja. Luego, el 31 de enero, serán las primarias en Florida. En este momento debería estar definida la contienda.

No ad for you

Elecciones determinantes

El día 4 de febrero serán Nevada y Maine los que voten por su candidato favorito republicano. Pero será sin duda el 6 de marzo, o el llamado “Supermartes”, el día potencialmente decisivo con asambleas ciudadanas (caucus) y primarias en más de 10 estados, incluyendo Massachusetts, Texas y Virginia. Los analistas creen que el candidato definitivo podría ser elegido ese día, aunque la contienda se puede extender.

Terminan las primarias

El 3 de abril se celebrarán los comicios conservadores en Maryland, Wisconsin y Washington. El 24 del mismo mes el turno será para cinco estados, incluyendo Nueva York y Pensilvania. Y ya para terminar, la última fecha de consultas ciudadanas será el 5 de junio, cuando se celebrarán primarias en cinco estados, incluyendo California.

No ad for you

Convenciones

La Convención Nacional Republicana se celebrará en Tampa, Florida, entre el 27 y el 30 de agosto. Este día se proclamará formalmente al candidato presidencial republicano. El Partido Demócrata celebrará la suya en Charlotte, Carolina del Norte, el 3 de septiembre para formalizar la candidatura de Obama.

Debates y elección

El 11 de octubre se realizará el primer debate de candidatos a vicepresidente en Danville, Kentucky. El 16 de octubre, el debate entre candidatos presidenciales (formato informal de audiencia pública) en Hempstead, Nueva York. El 22 de octubre será el último debate entre candidatos presidenciales, en Boca Ratón, Florida. Y el 6 de noviembre, elecciones presidenciales y legislativas.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias