Después de recibir una llamada de alerta, las autoridades de Nueva York encontró el cuerpo de de la juez Sheila Abdus-Salaam flotando sin vida en río Hudson en la tarde del miércoles. Abdus-Salam, de 65 años, fue la primera mujer musulmana en ocupar el cargo de juez en Estados Unidos.
Su familia había denunciado su desaparición en la mañana del miércoles, tan pronto supieron que no había llegado a su lugar de trabajo, en la Corte de Apelaciones de Nueva York.
Aunque todavía se esperan los resultados de la autopsia para poder determinar la causa de muerte, la Policia de Nueva York reportó que en el cuerpo, hallado en cerca de Harlem, no parece haber signos de violencia criminal.
Abdus-Salam nació en 1942 en Washington DC y llevó el nombre de Sheila Turner hasta que se convirtió al islam. En su ciudad natal creció entre seis hermanos y con importantes dificultades económicas. Su formación empezó en escuelas públicas de su ciudad natal y en 1977 logró graduarse de la facultad de leyes de la Universidad de Columbia.
Después de su graduación, y ya radicada definitivamente en Nueva York, prestó servicios legales a las comunidades menos favorecidas del Este de Brooklyn y luego fue asistente, durante ocho años, del juez general de derechos civiles y financiamiento de bienes raíces del estado donde ahora residía.
En 1991 fue la primera mujer afroamericana y la primera prácticante del islam en ser nombrada juez de Nueva York. Por su destacado trabajo, 22 años después el gobernador demócrata de ese ese estado, Mario Cuimo, la nombro juez de la corte de apelaciones, el tribunal más importante del estado de Nueva York y en el que se desempeñaba en el momento de su muerte.
Abdus-Salaam Hacía parte de la mesa directiva de la Corporación de Desarrollo económico y de vivienda para las mujeres y estaba encargada de coordinar el mes de la Historia Negra, una celebración que tiene lugar durante el mes de febrero en Estado Unidos y en la que se conmemoran las contribuciones y logros de la comunidad afrodecendiente en ese país.
En una entrevista concedida para el portal de una fundación que trabaja en proyectos sociales con los jóvenes afro del sector de Harlem, Abdus-Salaam dice que investigar sobre su pasado familiar le permitió saber que descendiente de esclavos: “Eso es muy importante porque esta tataranieta de los esclavos se convirtió en afroamericana en ser juez de la corte más importante del estado de Nueva York […] eso les dice mucho sobre lo importante que es saber quiénes somos y qué podemos lograr”.