Luego de las convenciones Republicana y Demócrata en Estados Unidos, el panorama político del país dio un pequeño giro a favor del candidato a la reelección, Barack Obama. El impulso otorgado por los exitosos discursos de Bill Clinton y Michelle Obama, y una convención muy bien llevada hacia el nuevo plan de gobierno, dieron al presidente un pequeño margen favorable en los sondeos de opinión. El empate técnico que se vaticinaba semanas atrás pasó a ser una ventaja de tres puntos porcentuales para el mandatario, que hoy cuenta con el 49% de la intención de voto, contra el 46% de su adversario, Mitt Romney.
Barack Obama y su campaña han sabido encausar sus esfuerzos, mientras que Mitt Romney parece ir remando a contracorriente de sus intereses, con declaraciones que están lejos de ser estratégicas. Justo ahora, un polémico video circula entre la prensa mundial; en él, Romney se refiere a quienes permanecen fieles a Barack Obama como “un 47% de votantes que se consideran que tienen derecho a la atención médica, a la comida, a la vivienda, lo que sea”.
El video, grabado en mayo de este año, cuando las encuestas le otorgaban el 47% de intención de voto a Obama, tuvo lugar en Boca Ratón (Florida), durante una reunión en la casa del empresario Marc Leder, responsable de la firma de inversiones Sun Capital Partners. Era una cena ofrecida para captar donantes para la campaña del candidato republicano, sólo que uno de los asistentes grabó de manera oculta el encuentro en el que los asistentes pagaron casi US$50.000 por cubierto.
La grabación fue difundida por la revista estadounidense Mother Jones y expone al que los adversarios creen que es el verdadero Romney, un hombre que ve a la ciudadanía de filiación demócrata como dependiente del Estado. “A esa gente”, como se refiere a ellos en el video, “nunca la voy a convencer de que debería asumir sus responsabilidades y ocuparse de su vida”.
Todavía no se conoce la totalidad del video, pero la revista Mother Jones acaba de publicar otro apartado en el que se escucha de boca de Romney afirmaciones sobre el pueblo palestino: “no quieren la paz” y “están comprometidos con la destrucción del Estado de Israel”. También queda clara la postura que asumirá frente al conflicto árabe-israelí en caso de llegar a la Casa Blanca: “Uno debería gestionar lo que ocurre de la mejor manera posible. Esperar cierto grado de estabilidad, pero reconocer que seguirá siendo un problema sin resolver… y golpear la pelota hacia delante, esperando que al final de algún modo ocurra algo que lo resuelva”.
Mitt Romney se excusó en una rueda de prensa en California, asegurando que era una conversación coloquial y que sus ideas no fueron “expresadas de manera muy elegante”. Sin embargo, sus adversarios sumaron un episodio más a su lista de desaciertos de campaña: durante su primera salida internacional como candidato, Romney visitó Londres y reconoció tener dudas sobre las garantías de seguridad y organización de los Juegos Olímpicos. Las críticas vinieron de todos los sectores del Reino Unido, a las que también se unió el primer ministro, David Cameron. Posteriormente, el aspirante republicano anunció durante la convención de su partido que “Putin —el presidente de Rusia— no recibirá más flexibilidad de parte de Estados Unidos”, justo cuando ambos países adelantaban un acuerdo de desarme. Todo esto sin mencionar su última salida en falso, la semana pasada, cuando tras el ataque a la embajada de Washington en Libia no esperó el pronunciamiento de Obama para decir que “es una desgracia que la primera respuesta de la administración de Obama no sea condenar los ataques contra nuestras misiones diplomáticas, sino simpatizar contra los que los perpetraron”, palabras muy fuertes cuando había varias muertes de por medio, incluida la del embajador Chris Stevens, y un ambiente solidario ante el ataque.
A pesar de todo, los videos que hoy empañan la imagen del candidato dejan algo muy claro: convencer al 7% del electorado que permanece indeciso de que la administración Obama ha sido un fracaso no será fácil.