El titular del Consejo de Seguridad de Georgia, Alexander Lomaia, afirmó que hasta 50 cazas rusos llegaron a volar en un momento sobre el territorio georgiano la mañana del lunes.
Según autoridades rusas, los ataques aéreos se concentraron en rutas de abasto e instalaciones militares y estuvieron dirigidos contra civiles, pero un ataque ruso en la localidad de Gori mató al menos 20 personas e hirió a varias decenas el domingo.
Lomaia afirmó también que el general Sergei Chaban, responsable de las fuerzas rusas de paz en Abjasia, envió mediante observadores militares de la ONU en la zona el ultimátum ruso para que Georgia se desarmara.
El gobierno separatista de Abjasia, apoyado por Rusia, movilizó el domingo al ejército y a la reserva militar y afirmó que expulsaría a las fuerzas georgianas de la parte norte del Cañón Kodori, la única zona de Abjasia todavía bajo control de Georgia. Las fuerzas abjasianas también estaban concentradas en la frontera cerca de la región georgiana de Zugdidi.
Chaban dijo que un nuevo contingente de 9.000 soldados y 350 vehículos blindados de Rusia habían llegado a Abjasia para apoyar a las fuerzas rusas de paz, según reportes rusos de prensa. Aseguró también que las fuerzas rusas se preparaban para ayudar a desarmar a las fuerzas de Georgia en el norte del cañón.
Las autoridades georgianas afirman que han derribado a 10 aviones rusos, mientras Moscú ha reconocido sólo la pérdida de dos.
Millares de civiles han escapado de Osetia del Sur, y un gran número ha buscado refugio en la provincia rusa de Osetia del Norte.
Georgia lanzó el viernes un ataque a Osetia del Sur luego que separatistas dispararon contra aldeas georgianas, y acusó a Rusia de agresión. Osetia del Sur se declaró en 1992 independiente de Georgia, que rechazó la decisión.
Georgia colinda con el Mar Negro entre Turquía y Rusia, y alcanzó su independencia de Moscú con la desintegración de la Unión Soviética en 1991.
Las provincias separatistas de Osetia del Sur y Abjasia tienen relaciones estrechas con Moscú.