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España, dispuesta a acoger presos de Guantánamo

“Si podemos hacer algo, lo haremos”. Con esta frase, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero entreabrió la puerta, por vez primera, a la posibilidad de que su país acoja a presos de la isla. Cierre de la prisión parece inminente.

21 de enero de 2009 - 04:05 p. m.
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En unas breves declaraciones en el Congreso de los Diputados, dedicadas a valorar el primer discurso del nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, Zapatero reiteró su opinión sobre el centro penitenciario ilegal instalado por EEUU en suelo cubano y expresó su confianza de que se cierre cuanto antes, un asunto que dijo compete a la Administración norteamericana, pero agregó su disposición a colaborar para lograrlo.

El destino de los 250 presos todavía internos en Guantánamo es el principal obstáculo al que se enfrenta Obama para cumplir su promesa de liquidar uno de los más negros legados de la era Bush. Aunque muchos de ellos están catalogados como muy peligrosos, la mayoría no tienen cargos en su contra y las pruebas, de existir, cuando existen, serían ilegales, al haber sido obtenidas bajo tortura.

El asunto ha sido objeto de un vivo debate entre los aliados de Washington y está previsto que se debata en la reunión que celebran los ministros de Asuntos Exteriores de la UE el próximo día 26. El primer país que dio un paso al frente y se ofreció a ofrecer reclusos fue Portugal, con cuyo primer ministro, José Sócrates, se reunirá el jueves Zapatero en Zamora, en el marco de la cumbre bilateral hispano-lusa.

Hasta ahora, España se había mostrado remisa, alegando que no tenía ninguna petición y que, en todo caso, habría que conocer primero la situación jurídica de cada afectado. Las palabras del miércoles de Zapatero demuestran una mejor disposición, seguramente porque el inquilino de la Casa Blanca ha cambiado.

Zapatero dio por sentado que sus relaciones serán buenas y agregó que le apoyará “de manera muy intensa” para que tenga éxito. No quiso, sin embargo, adelantar cuándo se se producirá el primer encuentro entre ambos, alegando que la nueva Administración aún está aterrizando. Probablemente, ambos se conocerán personalmente en las cumbres de la OTAN y el G-20 previstas para principios de abril. En el primer semestre de 2010, España albergará la cumbre entre EE UU y la UE.

Zapatero no tuvo más que palabras para el primer discurso del presidente de EE UU y su defensa de lo público, tras una larga etapa en la reducción del papel del Estado era un dogma de la política norteamericana. En su opinión, el pensamiento de Obama tiene “una seña de identidad socialdemócrata muy pura”; aunque en términos estadounidenses, es decir liberal, “que allí no significa lo mismo que en Europa”.

El conflicto de Oriente Próximo y la reforma del sistema financiero internacional son, a juicio de Zapatero, los dos asuntos más urgentes de la agenda del nuevo inquilino de la Casa Blanca, mientras que la política hacia América Latina y el desarrollo de las energías renovables son los dos campos donde mejor pueden colaborar ambos países.

 

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