El director general para Iberoamérica del Gobierno español, Juan Carlos Sánchez, trasmitió la queja a Toro Hardy en una reunión que se prolongó durante 45 minutos, indicaron fuentes del Ministerio español de Asuntos Exteriores.
Sánchez lamentó que España no haya podido ejercer la protección consular debida a un ciudadano español que se encuentra en proceso de expulsión de Venezuela.
No obstante, las dos partes reafirmaron las buenas relaciones existentes entre España y Venezuela y expresaron su confianza en que este caso se quede en "un hecho aislado", añadieron las fuentes.
Herrero, quien tenía previsto participar como observador en el referendo de este domingo, fue expulsado de Venezuela a instancias del Consejo Nacional Electoral, CNE, tras unas declaraciones en la cadena Globovisión en las que criticaba a ese organismo electoral venezolano y el proceso electoral.
El eurodiputado español dijo este sábado al llegar a Sâo Paulo que vivió una situación "parecida a un secuestro", por parte de policías venezolanos que le llevaron sin explicaciones hasta un avión.