El encuentro entre Estados Unidos y China será en Anchorage (Alaska); el secretario de Estado de EE. UU., Anthony Blinken llega con el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, en la primera reunión oficial de Estados Unidos con China desde que Biden llegó al poder el pasado 20 de enero.
EE. UU.: tantear a China
La Casa Blanca buscará tantear a China en la reunión en Alaska, a la que Estados Unidos llega con bajas expectativas.
Le puede interesar: Las claves de la primera gira internacional del gobierno Biden por Asia
Un funcionario estadounidense, que informó sobre la reunión a periodistas bajo condición de anonimato, dijo que el Gobierno de Biden no ve el encuentro con China “como la continuación o el inicio de un diálogo”, sino simplemente como una toma de contacto.
En la reunión, Washington tanteará a China y será “muy claro” al mostrar su posición en temas como Hong Kong, Xinjiang, Taiwán o la estrategia de “coerción económica” de Pekín.
Las dos partes, en principio, no presentarán una declaración conjunta al término del encuentro.
Por el lado estadounidense participarán el secretario de Estado, Antony Blinken, y el asesor de seguridad nacional de Biden, Jake Sullivan; mientras que del chino asistirán el responsable del Partido Comunista de China (PCCh) para Asuntos Exteriores, Yang Jiechi, y el jefe de la diplomacia del gigante asiático, Wang Yi.
Con el objetivo final de lograr un cambio en el “comportamiento” de China, Blinken y Sullivan también dejarán claro a Pekín que el discurso de Washington será el mismo en público que en privado y que no encontrarán fisuras en el Gobierno de Biden, quien ocupa la Casa Blanca desde el pasado 20 de enero.
“Los juegos que China ha jugado en el pasado para dividirnos o tratar de dividirnos simplemente aquí no van a funcionar, detalló el funcionario.
Las relaciones entre China y Estados Unidos se deterioraron de forma dramática durante la presidencia de Donald Trump, aunque la nueva Casa Blanca ha dejado claro que hay muchos escollos por superar en los lazos con Pekín.
Le puede interesar: La primera llamada entre Joe Biden y Xi Jinping
Las colisiones bilaterales en planos como el comercial, el diplomático o el tecnológico fueron constantes bajo el mandato de Trump (2017-2021), y aunque Biden ha prometido otro enfoque, su Gobierno no parece tener prisa por poner fin del todo a la guerra comercial con Pekín.
La reunión de Alaska tendrá lugar apenas 48 horas después de que Blinken identificara a 24 funcionarios chinos en su último informe sobre la situación en Hong Kong.
El informe asegura que la Asamblea Nacional Popular (ANP) de China “socavó” el sistema electoral de Hong Kong con la reforma aprobada la semana pasada.
Le puede interesar: La diplomacia de la vacuna de China
Dicho documento identifica a 24 funcionarios, algunos de ellos con sanciones previas, a los que se responsabiliza de rebajar la autonomía de Hong Kong.
El jefe de la diplomacia estadounidense advirtió de que “las instituciones financieras extranjeras que a sabiendas realizan transacciones importantes con las personas que figuran en el informe de hoy están ahora sujetas a sanciones”.
¿Qué busca China?
El embajador de China en Estados Unidos, Cui Tiankai, indicó que su país no espera que “una única reunión resuelva todos los asuntos entre China y EE. UU.”.
“Por supuesto que no esperamos que un único encuentro resuelva todas las cuestiones entre China y Estados Unidos. Por eso no tenemos unas expectativas demasiado altas ni nos engañamos con esto”, aseguró Cui, citado hoy por el rotativo estatal China Daily.
Le puede interesar: Las ilusiones internacionales de Joe Biden
En declaraciones ante la prensa china destacada en EE. UU. este miércoles, Cui recalcó la línea roja oficial de no ceder un ápice en asuntos concernientes a la soberanía, la unidad nacional o la integridad territorial, cuestiones para las que “no hay espacio” ni para el acuerdo ni para las concesiones.
Estos tres temas clave para China están relacionados, entre otros, con la soberanía de Taiwán (que Pekín reclama a pesar de que la isla se gobierna de manera autónoma desde 1949), las denuncias de violaciones de los derechos humanos a minorías musulmanas en la región noroccidental china de Xinjiang y con los recortes de libertades acontecidos durante el último año en Hong Kong.
“Si (en Estados Unidos) creen que China va a ceder y llegar a acuerdos bajo presión de otros países, o que China quiere lograr resultados en este encuentro mediante la aceptación de peticiones unilaterales, creo que deberían dejar de engañarse, ya que esta actitud solo conducirá a un callejón sin salida”, aseveró el diplomático.
“Vamos a dejar clara nuestra posición en esta reunión, apuntó Cui, y no nos comprometeremos ni haremos concesiones sobre esos asuntos con tal de crear la llamada ‘atmósfera’. ¡Nunca haremos eso!”.