La idea de estos avisos es que persuadan a la población de la necesidad del trabajo conjunto entre las tropas estadounidenses e iraquíes, cosa que hasta ahora ha sido muy mal vista, pues se sigue viendo al ejército como invasor.
Al mismo tiempo, Washington reveló que mientras en Irak libraba una cruenta guerra en el terreno, también estaba ayudando a los iraquíes de otras maneras. Según datos del gobierno de George W. Bush, el año pasado el país acogió a 13.823 refugiados de Irak, superando todas las expectativas.
Esta cifra es ocho veces superior a los 1.608 iraquíes admitidos durante 2006 y E.U. prevé que el año que viene supere los 17.000 refugiados.
Del total de ciudadanos de Irak acogidos en Estados Unidos durante los últimos doce meses, 9.000 llegaron procedentes de Jordania y Siria, los dos países que acogen a la mayoría de los refugiados iraquíes. El resto, aunque en menor porcentaje, arribaron de Turquía, Líbano y Egipto.
Estados Unidos destinó durante el año fiscal 2008, que va desde octubre de 2007 a septiembre de 2008, US$398,23 millones en asistencia a los refugiados, desplazados y víctimas de la guerra de Irak.