La deflagración, cuyas causas continúan siendo investigadas, provocó un fuego que ya ha sido extinguido; el hecho ocurrió cuando equipos municipales se encontraban manipulando petardos para proceder a su destrucción.
Hasta ayer, el último accidente relacionado con la explosión de este tipo de material del que habían informado las autoridades chinas había tenido lugar el pasado 15 de marzo, cuando cuatro trabajadores murieron y otro resultó herido leve como consecuencia de un incendio registrado en una fábrica pirotécnica de la región autónoma china de Guanxi (sur del país).