Según el Dr. Zeev Rotstein, el director del hospital que está tratando Ariel Sharon, el estado de salud del exprimer ministro de Israel se deteriora aún más y sólo un milagro podría detener el declive. El hospital anunció que su estado de salud es “extremadamente crítico”. El excomandante y político de 85 años de edad está cerca de la muerte, rodeado por su familia.
El director del centro médico ‘Sheba’, que está cerca de Tel Aviv, dijo que Sharon, quien ha estado en coma desde 2006, después de sufrir un derrame cerebral masivo, se mantiene en una condición muy crítica. Declaró a los periodistas que «a menos que haya un giro al nivel de un milagro, su condición empeorará día a día». Agregó que si bien los médicos habían conseguido estabilizar algunas de las funciones del cuerpo de Sharon, varios órganos vitales, incluyendo los riñones, todavía están fallando.
Sharon es una figura muy controvertida, adorado por unos y odiado por otros. Nació en Palestina en 1928, cuando ese territorio estaba bajo de mandato británico. Su carrera se ha extendido a través de los 65 años de historia de Israel, empezó por unirse a la organización militar clandestina judía Haganah, y combatió como comandante de pelotón en la guerra árabe-israelí entre 1948 y 1949.
En la década de 1950 dirigió un equipo de las fuerzas especiales, llamada Unidad 101, en ataques de represalia contra los ataques transfronterizos de las milicias palestinas. Luego pasó a luchar en enfrentamientos como la Guerra de Suez, de hecho ha luchado en todas las guerras de Israel desde su fundación en 1948, con lo cual ha ganado una reputación de soldado valiente y estratega brillante en su país.
Como político, es conocido como «la aplanadora», en referencia a un hombre desdeñoso de sus críticos, mientras que también es capaz de materializar sus ideas. Fue elegido como primer ministro en 2001 y su objetivo principal en la arena política era garantizar la seguridad total para Israel en sus propios términos.
Como respuesta a los bombardeos en el norte de Israel por parte de la Organización de Liberación de Palestina (OLP), liderada por Yasser Arafat en el Líbano meridional, Sharon planeó la invasión a ese país en 1982. Envió al ejército israelí hasta Beirut, la capital libanesa, una misión que terminó con la expulsión de la OLP del Líbano. Gracias a esa operación logró que la OLP dejara de utilizar el suelo libanés para lanzar ataques contra Israel, pero también produjo la muerte de cientos de palestinos a manos de milicianos cristianos libaneses en dos campos de refugiados bajo control israelí.
Esos incidentes, conocidos como las masacres de Sabra y Shatila, hizo de Sharon una figura odiada entre los palestinos. Sharon fue destituido de su cargo como Ministro de Defensa en el gobierno de Menachem Begin en 1983, por un tribunal israelí que investigó esa invasión del Líbano y encontró que el entonces primer ministro era responsable de los asesinatos.
A pesar de esta controversia, Sharon seguía siendo una figura popular entre la derecha israelí y continuó sosteniendo los puestos claves en los gobiernos de turno. Fue un impulsor muy importante de la construcción de asentamientos judíos en los territorios ocupados. Como ministro de la vivienda a principios de 1990, ordenó la construcción más grande de colonias en Cisjordania y Gaza desde que Israel ocupó los territorios en 1967.
Tras una serie de atentados suicidas y ataques por parte de militantes palestinos en Israel en la década de 1990 y más allá, el líder israelí, tras haber sido elegido primer ministro en 2001 como parte del partido ‘Likud’, trató de fortalecer la seguridad del Estado mediante la construcción de la polémica barrera que serpentea por Cisjordania y mantiene a los palestinos encerrados. La Corte Internacional de Justicia (CIJ), en una opinión consultiva no vinculante, dijo en 2004 que el muro israelí y su régimen de asentamientos, infraestructura y caminos exclusivos para israelíes en Cisjordania constituyen una grave violación a la ley internacional y a las obligaciones de Israel como poder ocupante.
Como sorpresa para sus seguidores, Sharon luego ordenó la retirada de las Fuerzas de Defensa Israelíes y los civiles de ese país que estaban ocupando la Franja de Gaza y de cuatro asentamientos en el norte de Cisjordania, pero descartó cualquier retirada unilateral adicional. Esa decisión, sin embargo, le generó rechazó por parte de varios sectores políticos de su país. En medio de la creciente disidencia dentro de ‘Likud’ sobre el retiro de Gaza, Sharon abandonó su partido en noviembre de 2005 -junto con muchos aliados- para formar el partido ‘Kadima’, disolviendo el Parlamento.
‘Kadima’ fue visto por algunos como un vehículo para los intereses políticos de Sharon, que reúne a políticos dispares bajo la influencia unificadora del veterano líder. Parecía que iba a regresar como primer ministro en unas nuevas elecciones, pero en diciembre de 2005 fue incapacitado por su primer derrame cerebral, del que nunca se recuperó. Su carrera terminó bruscamente después de una sucesión de nuevos golpes a su salud, que lo dejaron en el estado vegetativo en el que aún se encuentra.